Murió Sam Rivers, bajista de Limp Bizkit: la banda lo despidió con un emotivo mensaje antes de su visita a Argentina
El músico estadounidense falleció tras una larga lucha contra el cáncer. El grupo, que tenía programada su presentación en Buenos Aires en diciembre, expresó su profundo dolor en las redes sociales.
El mundo del rock está de luto. Sam Rivers, histórico bajista y miembro fundador de Limp Bizkit, murió a los 48 años, según confirmó la banda a través de un comunicado en sus redes sociales. El músico estadounidense, pieza clave en el sonido del nu metal que definió a fines de los 90, falleció tras una prolongada lucha contra el cáncer, cuyos detalles fueron mantenidos en reserva por su entorno.
“Hoy perdimos a nuestro hermano. Nuestro compañero de banda. Nuestro latido. Sam Rivers no era solo nuestro bajista, era pura magia”, escribió el grupo liderado por Fred Durst en un mensaje cargado de emoción.
A lo largo de su carrera, Rivers fue parte esencial del éxito global de Limp Bizkit, banda que marcó una generación con discos emblemáticos como Three Dollar Bill, Y’all$ (1997), Significant Other (1999) y Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavored Water (2000). Con su estilo distintivo al bajo, su presencia escénica y su química con Durst y Wes Borland, el músico ayudó a construir un sonido que fusionó metal, rap y actitud punk con sello propio.
Fred Durst despidió a su amigo con un video publicado en Instagram, donde recordó cómo se conocieron en un club de Jacksonville Beach, Florida, y cómo juntos conquistaron escenarios de todo el mundo. “Realmente tuvo un impacto en el mundo. Su música y su don seguirán dando frutos. Simplemente lo quiero mucho”, expresó entre lágrimas el vocalista.
Rivers había dejado la banda en 2015 por problemas de salud derivados de una enfermedad hepática, pero tras recibir un trasplante de hígado, logró reincorporarse tres años después, continuando las giras y grabaciones con la formación original.
Desde Argentina, Fenix Entertainment, productora responsable del show que Limp Bizkit tenía previsto para diciembre, también expresó su pesar: “La música se despide de una leyenda. Su talento y su energía seguirán resonando allí donde haya un escenario y una multitud lista para vibrar”.
Su partida deja un vacío enorme, justo cuando la banda se preparaba para reencontrarse con su público latinoamericano. Pero su legado, como escribió Durst, “vivirá en cada nota, en cada escenario y en cada corazón que alguna vez saltó con Limp Bizkit”.




