Feriado del 24 y día no laborable del 21: cómo impactan en el sueldo
La diferencia entre un día no laborable y un feriado nacional define si el trabajador cobra normal o doble. Qué establece la normativa laboral.
Millones de personas disfrutarán este fin de semana extra largo de cuatro días consecutivos de descanso, aunque no todos podrán quedarse en casa: muchos trabajadores deberán cumplir tareas este viernes 21, día no laborable, y otros lo harán el lunes 24, feriado nacional. La diferencia entre ambas jornadas es clave, sobre todo a la hora de cobrar.
La Ley de Contrato de Trabajo establece que los feriados nacionales se rigen por las mismas normas del descanso dominical, lo que significa que quien trabaja en esos días debe recibir el doble de su salario habitual por esa jornada.
Según la Ley de Contrato de Trabajo N° 27.744, en los feriados se aplica la llamada remuneración dominical, que implica el pago doble. El artículo 166 especifica que los trabajadores que presten servicios en un feriado cobrarán “la remuneración normal de los días laborables más una cantidad igual”.
En cambio, los días no laborables son optativos para el empleador. Si la empresa decide que ese día se trabaje, el salario se paga de manera habitual, sin adicionales. Y si se otorga como descanso, no se descuenta del sueldo.
- Si trabajás: cobrás tu salario normal.
- Si no trabajás: no se descuenta el día.
- Si trabajás: cobrás el doble por esa jornada.
- Si no trabajás: cobrás tu salario como cualquier día.
El lunes 24 de noviembre se celebra en todo el país el Día de la Soberanía Nacional, una fecha instituida para recordar la Batalla de la Vuelta de Obligado, ocurrida el 20 de noviembre de 1845.
La conmemoración fue propuesta en 1974 por el historiador José María Rosa, junto con la repatriación de los restos de Juan Manuel de Rosas, y aprobada por el Congreso. Recién en 2010, en el marco del Bicentenario, la fecha fue establecida como feriado nacional mediante un DNU firmado por la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
La batalla que marcó un hito en la defensa nacionalEl enfrentamiento tuvo lugar en la localidad de San Pedro, donde el Río Paraná se estrecha y forma una gran curva en “S”. Allí, las fuerzas argentinas comandadas por Lucio N. Mansilla, integradas por criollos, gauchos, indígenas, mulatos y mujeres, intentaron impedir el avance de las flotas de Gran Bretaña y Francia, potencias económicas y militares de la época.
En medio de un país aún en formación, y con Juan Manuel de Rosas al frente de las relaciones exteriores de la Confederación, ambas potencias buscaban forzar la libre navegación de los ríos, presionar para modificar políticas aduaneras que protegían la producción local y establecer vínculos comerciales directos con provincias del Litoral, desconociendo la autoridad de Buenos Aires.




