SUBE o problemas: el sistema endurece controles en trenes
Fiscalizaciones en las formaciones buscan frenar la evasión con multas y sanciones.
Viajar en tren sin utilizar la tarjeta SUBE puede traer consecuencias económicas importantes para los usuarios del transporte público. El sistema vigente prevé sanciones para quienes no validen correctamente su pasaje, con multas que pueden alcanzar los $2.800, es decir, diez veces el valor del boleto mínimo con SUBE registrada, que actualmente ronda los $280.
Aunque ya no existen los antiguos "picaboletos", en las formaciones pueden aparecer guardas de Trenes Argentinos encargados de controlar que los pasajeros hayan abonado su viaje. Estos agentes verifican el uso de la tarjeta en los molinetes y, en caso de detectar irregularidades, están habilitados para aplicar sanciones o exigir el pago de la multa correspondiente.
Si un pasajero es detectado sin haber pagado el boleto, el guarda puede solicitarle que abone la penalización o que descienda en la siguiente estación para regularizar su situación. En casos donde la persona no tenga tarjeta SUBE, directamente se le puede exigir que baje del tren, ya que no existe otra forma de validar el viaje dentro del sistema.
La situación puede agravarse si el usuario no colabora o se niega a identificarse. En esos casos, el personal puede solicitar la intervención policial, lo que puede derivar en la demora del pasajero para verificar su identidad y labrar el acta correspondiente.
Además de las sanciones, no tener la SUBE registrada implica mayores costos y limitaciones en el uso del transporte. Actualmente, quienes no tienen la tarjeta nominalizada pagan tarifas más altas: en trenes, el boleto mínimo se duplica de $280 a $560, mientras que en colectivos de la Provincia de Buenos Aires el pasaje mínimo puede pasar de $871,30 a $1.385,37.
A esto se suma que las tarjetas sin registrar no acceden a los descuentos por combinación de viajes, lo que obliga a abonar el 100% de cada tramo y puede incrementar significativamente el gasto diario. Tampoco cuentan con protección del saldo: en caso de pérdida o rotura, el dinero cargado no se puede recuperar.
En este contexto, contar con la SUBE registrada no solo permite ahorrar dinero, sino también evitar inconvenientes durante los controles.




