Mundial 2026: Explotan los precios de alojamiento en Kansas para el debut de Argentina
La ciudad donde jugará la Selección el 16 de junio vive una demanda récord de hoteles y alquileres temporarios. Hay alojamientos que tienen una base de 400 dólares por noche y algunos Airbnb ya alcanzan valores exorbitantes.
Faltan 22 días para el comienzo del Mundial 2026, pero en Kansas City ya se vive una verdadera locura por la llegada de la Selección Argentina. La expectativa por el debut del equipo de Lionel Scaloni el 16 de junio frente a Argelia disparó los precios de hoteles y alquileres temporarios a niveles inéditos para la ciudad estadounidense.
Fanáticos argentinos que comenzaron a organizar el viaje hace meses para acompañar a la Albiceleste, se encontraron con tarifas que superan fácilmente los 400 dólares por noche para alojamientos básicos durante las jornadas del 15 al 17 de junio, justo en la previa y después del primer partido del campeón del mundo.
Una locura de precios
Según distintos reportes y plataformas de turismo, la demanda hotelera creció de manera explosiva desde que se confirmó que Argentina jugará en Kansas City y utilizará la ciudad como base durante gran parte de la competencia. La combinación entre el furor por Lionel Messi, el posible último Mundial del capitán y el enorme movimiento de hinchas argentinos convirtió a la sede en uno de los destinos más buscados de todo el torneo.
Medios locales incluso señalaron que algunos hoteles ya agotaron disponibilidad para esas fechas y que ciertos alquileres de Airbnb llegaron a ofrecerse por cifras de miles de dólares por noche. Además, Kansas City no cuenta con la capacidad hotelera de ciudades como Miami, Los Ángeles o Nueva York, lo que profundiza todavía más la suba de precios.
Informes turísticos estiman que la ciudad recibirá cientos de miles de visitantes durante el Mundial y que el partido de Argentina aparece entre los encuentros con mayor demanda de toda la fase de grupos.
La fiebre por ver a Messi y a la Selección campeona del mundo ya empezó, y en Estados Unidos se siente cada vez más fuerte.




