"Chiqui" Tapia rompió el silencio sobre la salida de River del Comité Ejecutivo de AFA
Claudio Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, hizo referencia a la denuncia de River Plate del Comité Ejecutivo.
Claudio Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, rompió el silencio y respondió a la decisión de River Plate de no participar de las reuniones del Comité Ejecutivo de la AFA.
La declaración se produjo este sábado en Córdoba, durante una improvisada rueda de prensa, luego del comunicado que el club de Núñez difundió días atrás en el que anunció que dejará de asistir a los encuentros de la conducción del fútbol argentino por considerar que no existen "mecanismos claros y previsibles" en la gestión.
La irónica respuesta de Tapia
Consultado por la postura del Millonario y por la posibilidad de que otros clubes adopten la misma medida -como ocurre desde hace tiempo con Estudiantes de La Plata- Tapia respondió con ironía.
"Ah, ¿son más? No sabía", lanzó el dirigente ante la consulta de los periodistas.
El recuerdo de Tapia sobre su llegada a la AFA
En ese contexto, el titular de la AFA recordó cómo estaba conformado el Comité Ejecutivo cuando asumió en el cargo en marzo de 2017.
"Cuando nosotros asumimos, River no estaba en el Comité Ejecutivo. Ni River ni San Lorenzo. Había cinco equipos que no formaban parte", afirmó.
De esa manera, Tapia buscó relativizar la decisión del club de Núñez de apartarse de las reuniones dirigenciales.
El comunicado de River que generó la polémica
Días atrás, River Plate difundió un comunicado oficial en el que anunció que no participará de las reuniones del Comité Ejecutivo de la AFA, aunque aclaró que mantiene su vínculo institucional con la casa madre del fútbol argentino.
En el documento, el club ratificó su compromiso con la AFA, especialmente en lo que respecta a la defensa del modelo de asociaciones civiles sin fines de lucro, pero expresó su malestar por los mecanismos y procedimientos de gestión dentro de la entidad.
La postura fue interpretada como una señal de descontento de la dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo, que en los últimos meses manifestó diferencias con algunas decisiones adoptadas por la conducción del fútbol argentino.




