Los detalles del apriete de la barra de Independiente al plantel después de la fiesta en el yate y a horas del partido clave ante Unión
Mientras Julio Vaccari ha logrado enderezar la cuestión deportiva, otros problemas estallan en la vida del Rojo, que en horas tiene un partido importantísimo ante el Tatengue.
Julio Vaccari mejoró a Independiente y el Rojo ya no pierde seguido en la Liga Profesional. Si bien el equipo no juega bien y solo logra generar algo digno en escasos pasajes de los partidos, el DT, al menos, le dio un orden y comenzó a generar una cosecha de puntos que le permite soñar con aspirar a una clasificación continental, lo que hace meses era una utopía, y que por ahora sería una realidad ya que al comienzo de esta fecha ocupa el último lugar entre los clasificados para la Sudamericana.
Los números de Vaccari en el Diablo así lo certifican porque desde su llegada, Independiente ganó cuatro encuentros, empató nueve y perdió solo dos partidos en esta Liga Profesional. Además, en la Copa Argentina, logró sortear a Godoy Cruz pero sucumbió con Vélez.
Pero ahora que los problemas deportivos parecerían quedar un poco al margen, reaparecieron ciertas cuestiones institucionales (una Asamblea con autoconvocatoria de un minúsculo grupo de hinchas en la puerta de la sede) y, además, volvieron a aflorar los problemas de conducta de un plantel que de por si es reducido y carente de nombres propios rutilantes.
Y como siempre que las aguas se agitan, la barra apareció para darle su cuota de dramatismo a la cuestión: "Dejen la joda y empiecen a ganar. La próxima vez ya no vamos a venir a hablar, vamos a actuar”, fue la amenaza que lanzó uno de los líderes de la barra brava del Rojo a los jugadores del plantel a quienes, asimismo, les aclaró: “Que no nos enteremos que le están haciendo la cama al técnico”.
Así, la cúpula de la banda, denominada ‘Los Dueños de Avellaneda’, pasó por el predio de Wilde para sentar su postura de este momento en el que varios futbolistas compartieron una fiesta con mediáticas en un yate, lo que, a su vez, generó una fuerte división en el seno del equipo.
Allí, algunos de los más experimentados habrían sacado la cara por los más chicos y oficiaron de interlocutores con los hinchas. Con el capitán Iván Marcone en el medio del grupo pero relegado, los que tomaron la posta del dramático encuentro fueron Federico Mancuello y el arquero Rodrigo Rey.
Así llega Independiente a un duelo clave ante el entonado Unión. Con la necesidad urgente de ganar ante el Tatengue; con el Kun Agüero siempre presente y disconforme; con Vaccari aún haciéndole pagar las consecuencias de aquel viral encuentro con las influencers solo a Diego Tarzia y Mateo Pellegrino (no están concentrados por tercer partido consecutivo) mientras hace la vista gorda con otros jugadores que también participaron de la jornada en el río; y mirando de reojo lo que, en contrapartida, sucede a dos cuadras, donde la cosa pinta para algo grande mientras el Diablo se desangra en cuestiones intestinas.




