CRÓNICA DEL ASCENSO

Francisco Rago ANALIZA el presente de Temperley tras haber sido el HÉROE ante Mitre

Francisco Rago se convirtió en el arquero con mayor cantidad de vallas invictas de Temperley.

Acrecienta su figura. En poco tiempo, Francisco Rago entró en la historia de Temperley. El pasado fin de semana, en el empate ante San Telmo, se convirtió en el arquero con la mayor valla invicta del club. Pero, decidido a escribir una nueva página, el miércoles volvió a dejar su sello. Se lució al atajar dos penales, en la serie ante Mitre, lo que le valió al Gasolero ser el primer clasificado a los cuartos de final de Copa Argentina y, de yapa, ya cuenta con 802 minutos sin recibir tantos.

En determinadas ocasiones, a un jugador se le da su real valía cuando dejan de pertenecer a la institución. No obstante, en el caso de "Pancho", no es así. Semana a semana, partido a partido, el "1" se ganó el respeto y el corazón de los simpatizantes del Cele. En cada partido que se disputa en el Alfredo Beranger, la ovación baja de cada rincón.

Para que los del sur del conurbano, mucho tuvo que ver el rol del golero, pues en los tres cotejos de su equipo debió dirimir su destino desde los doce pasos. En los 32avos., le contuvo un remate a Alfredo Amarilla, de Sarmiento. Luego, llegó el turno de una noche inolvidable, en Mendoza. Desde el agónico empate de Fernando Martínez a su momento de brillar: le tapó los disparos a Esequiel Barco y David Martínez. De esta manera, Temperley daba el gran golpe de esta edición, cuando dejaba en el camino a River. Y, hace tres días, volvió a aportar su marca, ya que detuvo las ejecuciones de David Romero y Franco Posse. Sus cinco penales detenidos lo catapultan como una de las grandes figuras, no sólo de su equipo, sino de la presente Copa Argentina.

Al otro día, de su brillante actuación, el marplatense se prestó a una amena conversación con "Crónica", donde dejó en claro por dónde pasa el objetivo para esta temporada. Además, como no podía ser de otra manera, hizo referencia a la marca que alcanzó en el choque frente al Candombero.

 

-¿Cuándo llegaste al vestuario cuántos mensajes encontraste en el celular?

-Tenía, tenía un par. No tantos como los de River, pero tenía.

-Justamente, eso te iba a preguntar. Nada que ver al partido con River...

-No, no. Con River fue una locura.

-¿Qué sentiste en el partido con San Telmo ser el arquero con mayor imbatibilidad de la historia de Temperley?

Es algo muy lindo. Yo no soy de dar mucha bolilla a la cosa de los récords y esas cuestiones porque, como le dije a los chicos, lo único que quiero es ganar. Es un condimento lindo que tiene el fútbol, donde te reconocen y es algo lindo. Después, cuando estás en tu casa y caes, con el cariño de la gente y la mística es algo que empezás a vivir más tarde. Igual, como dije, trato en ese momento solamente ganar. No me importaba si ganábamos 2-1 y me hacían un gol. Una vez que llegás a tu casa y ves los mensajes es algo muy lindo para la gente, también.

-¿Cuánto es tuyo y cuánto de tus compañeros?

-Todo es de mis compañeros. Siempre digo que, si el primer defensor que es el delantero no corre y lo empieza a desgastar, es muy díficil que mantengas el arco en cero. Entonces, esto es de todos. Es el cien por ciento de todos.

-¿En qué momento del partido fue, exactamente, que lograste el récord?

-A los 33 minutos del primer tiempo.

-¿Cómo te diste cuenta qué habías llegado a esa marca?

-Me di cuenta porque, quien nos saca las fotos, viene y me empieza a gritar "Pancho, Pancho" y yo no entendía porque estaba metido en el partido. Después, me di cuenta que había roto el récord.

-Después de lograr esto, ¿empezaste a mirar a aquellos que tienen el mayor número de imbatibilidad?

-Es díficil. Uno nunca pierde la esperanza de eso, más allá, de que prefiero ganar y llevarme los tres puntos. Pero, una vez que estás ahí cerca, siempre querés romper los récords porque es lindo.

-En Temperley, le quebraste el récord a Matías Castro, quien había superado a Crivelli...

-Exactamente.

-¿Alguno de los dos te llamó?

-No, no. Ninguno. Pero en Atlanta sí me mandó mensaje, no me acuerdo quién fue (por Vega), pero sí me mandó mensaje.

-Al margen del récord, debe ser lindo poder mantener el arco en cero...

-Obviamente. Mantener el arco en cero, para nosotros, como arquero es algo muy lindo. El laburo de uno es mantener el arco en cero. Después, que se dé que ganemos o no, uno no puede hacer los goles.

-Ahora, les puede tocar Newells en la próxima fase...

-Tenemos que hacer un partido inteligente. Sabemos que somos del ascenso y, también, conocemos nuestras ventajas. Hay que hacernos fuerte en eso y tratar de seguir pasando.

-¿Se puede? ¿Cómo lo ves?

-Todo se puede. Hay que seguir luchando. Meter la energía en el partido que nos corresponda. El fútbol no tiene lógica.

-¿Los penales tienen lógica?

-Uno labura y trata de llevarlos para donde uno quiere. A veces pasa y otras, no. Sabemos que la presión la tienen los jugadores, por eso, tratamos de ponerlos nerviosos. Obviamente, si el penal está bien ejecutado, es muy díficil taparlo.

-¿A los chicos de Mitre que les tapaste los tenías visto?

-Los conocía de haberlos enfrentado. En algún momento, Lucho (Giordano) me quería dar un machete y le dije que no porque, a veces, me condiciona y necesito confiar en mi intuición. Soy de fijarme como se paran y, de ahí, resuelvo. Obviamente, antes de los partidos, vemos los penales.

En cuanto a lo que es la Primera Nacional, ¿cómo ves el campeonato?

-El torneo es díficil en sí. No por quién esté arriba. Todavía nada está escrito. La realidad es que no te podés relajar, sino te quedás afuera.

-¿Cómo hacés para creer que no será sencillo con Rafaela?

-No hay partidos sencillos. Tenés que salir a morir y aprovechar que no están en un buen momento. Hay que tratar de ir a matarlos, en el buen sentido de la palabra. Es un equipo grande, que tiene grandes jugadores. Tenemos que salir a jugarlo como si fuese una final.

 

-¿Seguís siendo Pancho o ya sos el "Dibu de Temperley"?

-No sé, je. Por ahora sigo siendo Pancho. Es muy lindo que me reconozcan por mi nombre. Uno quiere poner el nombre de Rago un poco más arriba. Siempre luchándola, con la humildad que me dieron mis viejos y tratar de dejar mi apellido lo más alto posible.

-¿Preferís la imbatibilidad o la Copa Argentina?

-La Copa Argentina. Para mí, ganar es algo más que lo personal. Lo grupal siempre lo pongo por delante.

-¿Copa Argentina o el ascenso?

-El ascenso. La Copa Argentina es algo muy lindo, ya que te da la posibilidad de jugar con equipos muy importantes, pero no te da más nada que festejar. Con el ascenso ponés a un equipo donde se lo merece, que es de Primera, y te da la posibilidad de jugar con los conjuntos que jugaste en Copa, pero todo el año y eso es más importante.

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