Ezequiel Mastrolía habló sobre el compromiso de Temperley para ir por todo
Ezequiel Mastrolía menciona la gran virtud del primer equipo de Temperley y las chances de llegar al Reducido de la Primera Nacional.
En todo buen equipo es importante tener un gran arquero y Temperley lo tiene. Ezequiel Mastrolía es, para muchos que vibran al compás del Gasolero, el refuerzo de mejor rendimiento en la actual temporada de la Primera Nacional. De todas maneras, él no se la cree pues sus características principales son la humildad y el respeto. La misma seguridad y tranquilidad que transmite debajo de los 7,32 x 2,44 metros es la que muestra a la hora de declarar. Y eso no es sencillo de lograr porque el hincha del Celeste deja volar fecha a fecha su ilusión de pegar la vuelta a primera. Pero el que sale al verde césped debe mostrar mesura ante todo. Por eso en diálogo con Crónica del Ascenso, el guardavalla no dejó de admitir el sueño que mantiene el plantel aunque recalcando en todo momento que sus chances serán las mismas de todos los que logren el acceso al Reducido.
-¿Cómo fue que decidiste volver al país tras dos años y medio en Colombia y por qué elegiste Temperley?
-Una decisión personal. La realidad es que estaba la chance de continuar en Once Caldas, pero no quise por lo anímico. Quería volver al país y estar nuevamente con mi familia. Y cuando se dio lo de Temperley, no tardé mucho en tomar la decisión porque en los últimos meses lo venía pensando. Sentía ese deseo de regresar y principalmente a Buenos Aires, a un club que me queda cerca. Se dio rápido: hubo un interés de parte del club y a mí me sedujo la idea de volver.
-Además te habrá convencido el proyecto deportivo ambicioso del club...
-También. Sabía que es un club que iba a tener la intención de hacer las cosas bien. Siempre se habló de Temperley como un club lindo, familiar, con un clima agradable en cuanto al día a día. He tenido compañeros que jugaron ahí y en su momento me dijeron que era un lindo lugar. Se dio en forma rápida, no sólo el arreglo con el nuevo club sino la salida de Colombia. Entonces no tuve que pensarlo mucho.
-¿Y te encontraste con lo que te habían pintado?
-La verdad que me sorprendió para bien por todo lo que te digo. El ambiente que se da en el día a día y en el club en sí que es muy familiar, bien de barrio. Yo me crié en un barrio, en el Cultural de Tapiales. En Temperley se da un ambiente parecido donde a la cancha va el hincha, la familia y toda la gente que ves caminando por el club todos los días. Esa parte no la conocía y me sorprendió gratamente.
-Con Forestello sacaron 44 puntos sobre 72; ¿sentís que son el mejor equipo aunque estén en zona de Reducido?
-No, la verdad que nunca lo pensé de esa manera. Si bien soy consciente de la cantidad de puntos que se sacaron, no lo veo de esa forma. Sí sé que somos un grupo humano muy bueno donde se ve el trabajo del día a día. Se generó un ambiente y un clima ideal para ir a entrenar y eso es fundamental. Es en definitiva lo que lleva a que lo resultados acompañen. Esa alegría, respeto y compromiso que se ve en el campo es lo que mostramos los días de entrenamiento.
-Hablás de un gran grupo, ¿y como equipo?
-Lo mismo. Creo que lo que pasa adentro del vestuario es lo que se ve en la cancha. Con nuestras armas, a veces jugando mejor y a veces peor, de acuerdo a como se de el partido, el grupo muestra siempre a la hora de competir el compromiso que tiene, la entrega y el sacrificio. Eso forma parte del termómetro. Es algo que no lo negociamos nunca y se vio en cada partido que jugamos, al margen de si ganamos, empatamos o perdimos.
-¿Qué les inculcó el técnico al llegar, ya que no habían tenido un gran arranque, lo que derivó en la salida de Aníbal (Biggeri)?
-No sé si hubo una palabra. A veces en esos cambios de entrenadores, que se dan mucho en el fútbol, se renuevan un poco las energías. Creo que en ese recambio sacamos resultados positivos enseguida ,sumado al contagio que nos fue dando el Yagui. Él es muy cercano al jugador pues habla y está pendiente de las emociones y los estados de ánimo de cada uno. Creo que eso que nos brindó él, más el compromiso del equipo nos llevó a tener este gran momento.
-Les queda Estudiantes, que lucha por clasificar y después un equipo casi descendido como el CADU y Chicago, que no pelea ni arriba ni abajo. Un escenario ideal para llegar motivados al Reducido...
-Y...vos viste como es esta categoría. Cualquiera puede ganarle a cualquiera. Todos los fines de semana se dan resultado que si vas a los papeles previos, uno piensa que no se van a dar. Es un campeonato muy parejo y hay que ir partido a partido. Logramos dos victorias que nos vinieron bien, que fueron importantes porque veníamos de una seguidilla donde no podíamos sumar de a tres. Ahora pensamos en Estudiantes y en hacer un buen partido deseando ganar.
-¿Te pusiste a pensar que le ganaron a todos los que están arriba de ustedes?
-Si bien es real que a los equipos que están por encima nuestro le hemos ganado, estos son los puntos que tenemos. No sé si merecemos más o menos. Son los que logramos y los conseguimos con nuestras formas. Quedan nueve en juego de la fase regular; así que hay que tratar de sacar la mayor cantidad para clasificar al Reducido y después ver en que posición. Siempre trato de pensar y mantener la convicción de que hay que ir partido a partido porque todas las semanas van cambiando las posiciones.
-¿Después de los últimos tres partidos arranca un torneo completamente distinto?
-Para mí, el Reducido es un torneo aparte. Ya no estás pensando tanto en como salió otro equipo; si ganó o empató, que los puntos, que la tabla, que si clasifica en una posición u otra. Ya son mano a mano y sos vos contra el rival. Los que están alrededor ya no importan. Cuando empiecen los mata mata, arranca un campeonato aparte.
-¿Entonces no se sentirán candidatos en el Reducido?
-Creo que primero tenemos que clasificar y después luchar. Lo que veo es un grupo que va a ir en búsqueda de cumplir sus objetivos. El primero es clasificar, después iremos por el otro. Siempre buscaremos lo que queremos. Después, seguro que lo veo con posibilidad. Las chances siempre están. Las iremos a buscar como lo harán los demás.
-Si se diera el ascenso, ¿qué atajada te vendrá a la mente?
-Creería que alguna de esos partidos finales porque falta esa parte decisiva. En esos momentos hay situaciones que pueden marcarte mucho más. Uno se puede poner a pensar todo lo que atravesó en el año y puede encontrarse con muchas situaciones. Pero algo que pueda quedar, generalmente pasa en el último partido.




