CRÓNICA DEL ASCENSO

Federico Anselmo confía en Quilmes y analiza: "Puede pasar cualquier cosa"

Federico Anselmo tienen bien en claro que el objetivo de Quilmes es uno solo, estar en la cima y ascender nuevamente a Primera Divisón.

Hay refranes que el fútbol sabe recoger. Sientan perfecto en diferentes circunstancias sea de un equipo o de un jugador en particular. En el caso de Federico Anselmo hay dos que sobrevuelan aunque sus significados diferentes hace que quiera espantar a uno ("no hay dos sin tres") para mirar con esperanzas y aferrarse con firmeza al que dice que "la tercera es la vencida". Es que tras dos etapas donde las metas fueron completamente opuestas, el delantero nacido en Las Acequias, un pueblo cordobés cercano a Río Cuarto, transita una nueva con el deseo de cumplir el gran deseo de devolver a Quilmes a primera división, un sitial que le pertenece por los tantísimos años transitados donde supo alzarse con un título y un subcampeonato en el profesionalismo.

Atrás quedaron la primera etapa en la que luchó y logró el cometido de salvarse de bajar a la Primera B y una segunda en la que quedó en las puertas del salto a la A, al perder en definición por penales con Barracas Central. Por eso, en este ciclo donde su equipo se encuentra en expectante posición a pesar de tener un comienzo con un amague de comerse a todos crudos, espera que se termine dando lo que la gente del Cervecero anhela. En diálogo con Crónica del Ascenso, remarcó que en el club funcionan correctamente todos los engranajes que hacen a la conquista de un objetivo aunque eso no garantice nada.

-Cuando ganaron los cuatro primeros partidos, ¿pensaron que eran los candidatos?

-Para nada. Obviamente fue un comienzo importante para nosotros, que ilusionó mucho pero siempre mantuvimos los pies sobre la tierra sabiendo que es un torneo largo, difícil, muy competitivo. Entonces no se generó ese tipo de pensamiento en ningún momento.

-Ahora como cordobés, ¿no se te vino a la cabeza el Belgrano del campeonato anterior que se cortó?

-(se ríe). No, la verdad que Belgrano hizo un gran torneo. En ese momento no estaba en el país pero lo fui siguiendo. Por ahí se le dio un tipo de campeonato ideal. Nosotros, con nuestras herramientas nos encontramos en una buena posición y vamos a luchar por el objetivo.

-¿Sentís que en cierta manera ese arranque les jugó en contra para que los tomaran como "el rival" del grupo?

-Yo creo que no hacía falta generar un arranque así para que te tomen de esa manera. Desde antes del comienzo de la competencia, a Quilmes se lo toma de manera diferente. Entonces cuando llega el momento de enfrentarlo se genera otro tipo de partido.

-Se notaba que convertían mucho pero también les anotaban; ¿faltaba equilibrio?

-No, no. Fueron situaciones del juego, momentos que se dieron. A veces te convierten más y a veces menos. A nosotros nos tocó también de convertir más y con el correr del campeonato no convertimos tanto. Son momentos, pasajes. Lo bueno es mantener un equilibrio general a lo largo del torneo.

-¿A que se debe la irregularidad actual del equipo?

-Yo no la llamaría irregularidad sino que, como te dije anteriormente, este es un torneo muy largo y por ende competitivo, donde van sucediendo distintas situaciones y los rivales te van conociendo con mayor precisión. Por eso puede haber variabilidad en lo que respecta a resultados, formas de juego o demás. Por eso para mí no es irregularidad sino todo lo opuesto. Siento que estamos haciendo una gran campaña y todavía queda mucho camino por recorrer.

-Quilmes perdió con Independiente Rivadavia y Maipú y empató con Chacarita, los tres que luchan arriba; ¿los ves un escalón por encima del resto?

-Si mirás la tabla, quizá haya una diferencia. Pero si hacés una evaluación más fina, están quedando más de 40 puntos en juego. Eso no hace más que demostrar lo que venía diciendo. Al ser un torneo tan largo, puede pasar cualquier cosa. De hecho, durante la primera rueda, hubo cuatro equipos que estuvieron en la cima. Eso claramente puede cambiar para el resto del torneo.

-Claro, pero la consulta apuntaba más al juego...

-Y... es lo que te digo. Marcaron una diferencia en puntos y, no hay que negarlo, si están ahí es porque juegan bien. Pero ahora en la segunda rueda nos tenemos que enfrentar de nuevo con todos. Entonces será como una revancha para recuperar esos puntos que perdimos en la primera.

-Al decir "puede pasar cualquier cosa" le estás avisando al pueblo cervecero que no se conforman con entrar al Reducido...

-Obviamente acá siempre se apunta alto, a la cima. Estamos en Quilmes, un club grande.

-Ahora convengamos que si está ese deseo, mucho tiene que ver tu gol sobre el final del último partido con Ferro...

-Cada situación como esa, suma. Estoy contento por el gol, por ese triunfo. Son puntitos que se van sumando y van descontando en la batalla de arriba.

-¿Qué les recalca Sciaqua? Se lo ve tranquilo en los partidos pero dicen que es bravo.

-No, para nada. Es una gran persona. Estamos muy contentos con él, llevando a cabo un gran trabajo y un gran torneo. Nos sentimos muy a gusto con él, disfrutando que sea nuestro entrenador.

-Convertiste cuatro tantos en las tres primeras fechas, es decir la mitad de los que llevás; ¿manejaste con calma ese traspaso de tener un promedio de más de un gol por partido a este presente más terrenal?

-Totalmente. Es que yo pongo siempre el rendimiento grupal por encima del individual. Entonces no me entra ningún tipo de desesperación ni mucho menos. Seguro que me gusta convertir y me pongo muy contento cuando lo hago. Es parte de mi función. Pero el objetivo grupal va a ser siempre la prioridad. Entonces cuando no me toca convertir no me genera ninguna preocupación.

-¿Sienten la obligación de ascender?

-Y… la historia de Quilmes exige estar en primera división. Es para lo que nos preparamos apenas comenzó la temporada. Obviamente apuntamos a eso.

-¿Cómo es jugar con esa presión?

-A ver... es una presión linda porque te obliga a ganar, a crecer. Siempre te exige estar en la cima, peleando. Entonces es lindo, se disfruta y encima contamos con el apoyo de toda la gente del club y de los hinchas. Es algo motivador.

-¿Y qué cosas deben darse para lograr ese ansiado retorno a primera?

-La verdad, no siento que sea la persona indicada para dar esa respuesta porque no tengo la receta ni sé cual es. Ahora, desde nuestro lugar apuntamos a estar unidos, a trabajar en conjunto. Y cuando digo en conjunto me refiero a cada sector del club, a cada persona que colabora, al hincha, al dirigente, al cuerpo técnico, al jugador. Entiendo que tirando todos para el mismo lado es la mejor manera de conseguir un objetivo. Eso es lo que está pasando en Quilmes y por eso me ilusiono.

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