CRÓNICA DEL ASCENSO

La contundente explicación de Lionel Vangioni sobre su arribo a Quilmes

Leonel Vangioni, ex jugador de Newell´s Old Boys y River Plate, contó las razones por las que decidió incorporarse a Quilmes.

El comienzo de temporada genera un sinfín de interrogantes, la mayoría traídos por el extenuante trabajo físico de base. Pero también hay otras cuestiones que repercuten en un funcionamiento que dista de ser el ideal o el que se cree que puede conseguirse. Quilmes inició la aventura de buscar una vez más el regreso a primera con una igualdad con sabor a derrota frente a Gimnasia y Tiro. Un resultado que trajo aparejada la bronca lógica de quien tuvo los tres puntos en el bolsillo y dejó escapar dos de última. Sin embargo, en el grupo hay convencimiento de que se luchará por cosas importantes. Eso lo dejó en claro Leonel Vangioni, quien en la recta final de una carrera plagada de éxitos, vio con agrado la chance de bajar de categoría para llevar a una institución grande a primera. En diálogo con Crónica de Ascenso, el ex lateral de Newell´s Old Boys y River Plate remarcó que la meta es subir transitando un año durísimo en el que deberán aprovechar los momentos buenos y no decaer en los difíciles.

-Tenés una trayectoria impresionante, siempre en Primera; ¿mirabas el ascenso?

-Siempre lo miré, y en éste último tiempo más. La Primera Nacional se hizo muy entretenida y me gusta bastante el Reducido. Y en definitiva, como a mí me gusta jugar al fútbol es lo mismo el Nacional o Primera más allá de las diferencias en lo económico. Decidí venir a esta categoría porque tenía ganas de seguir jugando, hablé con otros clubes pero no quise esperar. Tenía la decisión de continuar y me daba la mismo hacerlo en Primera o en la Primera Nacional.

-A pesar de todo lo que aprendiste a lo largo de tu carrera, ¿creés que te queda algo por aprender?

-Si, siempre hay algo por aprender. Me gustó mucho estar en clubes muy grandes donde se tiene todo y ahora tenía ganas de conocer la experiencia de jugar en el Nacional; de ver que hacen los clubes con más esfuerzos, empezando por los viajes. Me pareció un buen momento para hacerlo y no siento que por eso haya bajado mi prestigio. Al contrario, es un desafío muy grande para mí porque para mi carrera sería cerrarlo con un broche de oro. Me imagino que poder llevar a un club a Primera debe ser hermoso.

 

-¿Sentís que este es el paso previo al retiro?

-No tengo tiempos en mi carrera. Sí me puse el objetivo de ayudar a que Quilmes esté en Primera. Nunca me puse un final para mi carrera. Voy a jugar hasta que un día me levante y diga que "es hasta acá". Así será el día que decida retirarme. Me levantaré, diré que ya no tengo más ganas y que siento que no puedo darle más nada a mi club, se lo comunicaré a mi familia y lo haré publico. Pero trato de tomarlo como algo muy natural y no ir pensando si me retiro en seis meses, un año o el tiempo que sea.

-¿Qué hay que hacer para lograr ese objetivo?

-Es un campeonato muy duro, largo y aunque termines bien, no hay que confiarse porque en el Reducido si tenés dos tardes malas, quedás afuera. Lo más importante para el grupo es estar fuerte de la cabeza, saber que vamos a pasar momentos buenos y malos durante el año. En los complicados será donde más juntos deberemos estar para no perder de vista el objetivo que es ascender.

-Ahí pasarás a ser más importante aún por tratarse de la voz de la experiencia...

-Los más grandes debemos llevarle tranquilidad a los más chicos, hacernos cargo de la situación, tratar de que puedan jugar con esa presión que vamos a tener, que la asimilen de la mejor manera y que transiten esos momentos con tranquilidad. Se que no es fácil pero para eso hay gente de experiencia que le sumará a los chicos que trabajan muy bien y son muy aplicados.

-¿Qué cuestión puntual te llevó a priorizar Quilmes por encima de otros clubes, incluso de la A?

-Lo que me convenció fue que me llamó el entrenador. Me contó del proyecto y del objetivo que es ascender. Me habló del club y después tuve una charla con el presidente. Me gustó la predisposición, las ganas que tenía. Vi un club en orden y fue todo muy rápido. Desde la llamada de ellos pasaron unos días y a la hora de arreglar, menos de 24 horas. Es que cuando hay ganas de las dos partes, se hace todo más fácil.

-¿Motiva más cuando el que te llama es el técnico?

-Por lo menos a mí, sí. Me pasó en River, que me llamó el entrenador y es muy importante. Significa que quiere que seas parte del proyecto. Así llegás con otra confianza, no sabiendo que tenés el lugar ganado pero sí con la certeza de saber que el entrenador te quiere y necesita contar con vos.

 

-¿Aceptás que a ustedes van a jugarles a muerte por la historia del club?

-Eso lo asumimos por el objetivo que tenemos. Cuando vos te planteás ascender, significa que te estás preparando para eso. Obviamente que va a ser duro, un año difícil pero nuestra meta es esa y no hay que escaparle a la responsabilidad. Los clubes grandes tienen siempre esa presión de jugar por algo y la nuestra es hacerlo para subir.

-Si logran el ascenso, ¿te ves jugando en Primera con la camiseta del Cervecero?

-Sería ver como estoy. Si siento que todavía puedo seguir aportando para el equipo, obviamente sería un orgullo jugar en primera. Sería hermoso cumplir un objetivo. Pero como ya dije: no me pongo plazos. Pero la verdad que me encantaría jugar con Quilmes en Primera.

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