La reflexión de Emiliano Méndez tras la gran racha de Nueva Chicago que le devolvió la esperanza
Emiliano Méndez habló sobre el cambio del equipo desde la llegada de Gastón Lotito a Nueva Chicago y contó sus expectativas.
Hace casi un mes y medio que Mataderos respira aires renovados. El hijo dilecto se recuperó y su gente ya no muestra esos síntomas que derivan en la angustia. Inhala de otra manera y exhala con placer, como si hubiera encontrado la inyección adecuada para levantarle las defensas. En tan sólo seis partidos, pasó de imaginarse el resto del año con la calculadora en la mano a soñar con esas grandes jornadas de domingo confrontando con los equipos más importantes de la élite. Chicago revivió con una racha de 14 puntos sobre 18 posibles, mostrando una gran solidez defensiva, especialmente en su casa y exhibiendo un juego más acorde con el que requiere un equipo con expectativas. Ya no le teme al descenso sino que sueña con luchar por la segunda plaza. Lo hizo posible Gastón Lotito, un entrenador que conoce a la perfección lo que representa el Torito y lo plasmó un grupo que recuperó la fe y ahora siente que es indestructible aunque en el fútbol no haya conjuntos imbatibles. En esa formación que le cambió el ánimo a sus hinchas destaca el despliegue y la -sorpresiva- faceta de gol de Emiliano Méndez, quien llegó por expreso pedido de Walter Perazzo y que de a poco se va metiendo a la gente en el bolsillo. En diálogo con Crónica del Ascenso, el volante central explicó el cambio del equipo y advirtió que hay que mantener lo que supieron lograr para aspirar a cosas importantes.
-¿A qué se debe la levantada del equipo?
-Creo que ganamos mucho en confianza y en base a resultados llegó el funcionamiento que nos está permitiendo ser protagonistas de los partidos y quedarnos con cuatro de seis, lo que no es poco. Luego está la unión de grupo. Se encontró también eso porque era un punto donde no estábamos bien y se encarriló todo. Creo que pasa por ahí la levantada.
-¿La confianza tiene que ver más con lo individual que grupal o viceversa?
-La realidad es que es una carrera individual en un deporte colectivo. La confianza parte de lo individual pero se transmite en lo grupal cuando vas trabajando los partidos y saliendo lo que practicaste en la semana. Si un encuentro sale como lo preparaste, te da la tranquilidad, la paciencia y la confianza porque estás haciendo bien el trabajo; especialmente cuando visualizaste el partido y se te da de la forma en que lo entrenaste y trabajaste. Luego hubo muchos juegos donde mantuvimos el arco en cero, algo que también te genera confianza. Después seguimos por el mismo camino, lo que nos da la confianza de saber que si jugamos de esa forma vamos a llegar al gol.
-En ese cambio, ¿cuánto hay de ustedes y cuánto del nuevo director técnico?
-Yo creo que no se puede hablar de porcentaje. Pienso que lo de Gastón (Lotito) fue muy importante. Llegó en un momento donde era una parada muy difícil, se hizo cargo, puso la cara, creyó en nosotros y eso es un montón porque convenció a un montón de muchachos que por ahí estaban un poco bajoneados de que podían más. Lo nuestro también fue clave porque no nos rendimos. Estuvimos en el fondo del mar, la pasamos mal pero no claudicamos: seguimos mirando siempre para adelante sabiendo que teníamos las herramientas necesarias para dar vuelta la situación.
-¿El plantel estaba deprimido?
-No. Estaba pasando por un mal momento y eso repercutía a la hora de encarar los partidos. A mí me trajo Walter Perazzo, así que solo tengo palabras de agradecimiento hacia él. Igualmente creo que Walter y Gastón tiene dos estilos distintos. Walter no armó el plantel y creo que las características de los jugadores que tiene hoy Chicago se adaptan más a la idea de Gastón.
-Se ve en Gastón a un técnico más pasional...
-Tienen estilos distintos. Uno es más enérgico, pasional. En cambio Walter transmite tranquilidad. Sacando sus virtudes como entrenadores, me baso en la persona y las dos son muy buenas en ese aspecto. Pero eso es muy del jugador.
-¿Hubo inquietud cuando los resultados no se daban y se veían peleando abajo?
-Te genera incomodidad porque es feo estar en la parte baja de la tabla. Estábamos incómodos e impacientes tratando de dar vuelta la situación y mejorarla encontrando el camino correcto. Lo que le rescato al grupo es que no se rindió ante ese momento, que lo siguió intentando. Ahora nos pusimos en una situación expectante aunque todavía no logramos meternos entre los ocho. Sabemos que no cumplimos ningún objetivo, así que debemos seguir por esta senda que nos dejará en buen puerto.
-Pero está claro que si mantienen esta regularidad y humildad que traen, el objetivo llega solo...
-Ojalá. Sabemos que la única forma de que se cumplan los objetivos es siguiendo de esta forma, sin relajarnos ni creernos más que lo que somos. Así, las cosas debieran llegar por su debido peso.
-¿Cómo se hace para no jugar al ritmo de la gente de Chicago, que es especial?
-Hay una realidad que cuando íbamos mal porque no se daban los resultados, había 20.000 personas en la cancha. Y si vamos bien, también va a haber 20 mil y más gente afuera esperándonos como sucede siempre en un club tan popular. Sabemos que nos tenemos que hacer fuertes de local. Es una situación en la que nos venimos sintiendo cómodos ya que hace tres partidos que ganamos. Sabemos que el apoyo de la gente es muy importante para nosotros.
-¿Ese jugador extra que tienen en las tribunas es un elemento a capitalizar?
-Es algo que los demás no tienen. Son pocos los equipos que tienen eso que tenemos nosotros. Por ende lo tenemos que hacer valer. Sabemos todas las complicaciones, que la gente la está pasando mal y que te acompañe de la forma que lo hace, nos llena de orgullo. Tratamos de agradecerlo dentro de la cancha que es la única forma que tenemos los futbolistas. Por ese lado siempre esperamos darle una alegría a esa gente que hace un esfuerzo para acompañarnos. Más con este clima en los últimos partidos hicieron como 5 grados bajo cero y ellos estuvieron firmes ahí.
-La forma de disputa particular de la Primera Nacional hace que haya dos torneos en uno; ¿sentís que el Reducido lo gana cualquiera?
-Son partidos aparte, son finales. El sprint final depende mucho de cómo llegan los equipos a ese momento. Hay que estar tranquilos. Todavía falta mucho y hay que seguir mejorando y tratar de llegar con nuestra mejor versión al final del torneo.
-¿Chicago persigue un objetivo que es el ascenso o está obligado a ascender?
-Es un club que te exige pelear arriba y ascender. Esperemos estar a la altura del club.




