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Independiente y Racing protagonizaron un clásico caliente, polémico y muy discutido: ah, empataron

Con el árbitro Yael Falcón Pérez, junto con el VAR, como ejes importantes en el desarrollo, Independiente y Racing se olvidaron de jugar, lucharon y quedaron en tablas. 

Pasó otro clásico de Avellaneda y no fue un clásico más. Debutaba el Ruso Zielinski como DT de Independiente, en una semana en la cual en el Rojo se habló de sus problemas institucionales, con la renuncia del presidente Fabián Doman. Y enfrente estaba Racing, que llegaba herido por dos derrotas seguidas y un bajón en lo futbolístico.

Para el local, recibido a pura fiesta por su gente, era la renovación de la ilusión. El equipo mostró algunas cosas más interesantes que el nuevo entrenador le inculcó en los pocos entrenamientos que transitaron. Más allá de esto, todo terminó 1-1, con la polémica del penal sancionado a favor de Racing, que derivó en el gol de Matías Rojas. 

Con respecto a la jugada de la controversia, la de la falta de Vallejo a Mura, ¿fue adentro o en la línea del área?: para el VAR (Darío Herrera), en la línea y por eso no hubo cambio de fallo, lo que desató la queja de todo el Diablo que se sintió perjudicado (igualmente en el segundo tiempo debió haber expulsado a Luciano Gómez, del local, y Cristian Báez zafó de la "anaranjada" por un tremendo patadón a Maxi Romero). 

El comienzo del partido fue con dos estilos muy marcados. Independiente salió con mucho ímpetu, con la idea de correr, meter y ganar las divididas, sin dudas sabiendo los problemas de Racing en la marca y lo incómodo que se siente cuando no puede imponer su juego de pases y sociedades.

La primera situación fue para la visita, con un córner, la salida en falso de Rey, el cabezazo de Hauche y la salvada en la línea de Cauterucci. 

El propio Caute, que salvó una en la línea, fue quien a los 19' puso el 1-0 para el local, con una acción individual de Cuero (picante) por derecha, el pase a Giménez y el centro que en la medialuna, el goleador del Rojo bajó con el pecho y remató sin que nadie lo atorara, para poner el balón contra el caño izquierdo de Arias. ¡Un golazo para el delirio de la gente!

A la Academia le costó acomodarse y Gago mandó a Avilés como un tercer central, para que se liberaran Mura y Gabriel Rojas -le dio resultado- más un incisivo Matías Rojas cuando entraba en juego. Lo había tenido Jonathan Gómez, y en otra, Rey salvó ante Romero. Pero después de esas profundas llegadas del visitante, llegó la jugada polémica y el penal del 1-1.

Al regresar de los vestuarios se dio un hecho curioso: los futbolistas del Rojo salieron "furiosos" con el árbitro, tras haber visto la jugada en el entretiempo. Allí Falcón Pérez les explicó que la sujeción comenzaba afuera pero terminaba adentro del área, según lo que se pudo entender del diálogo que mostraba la televisión. 

Después de ese remolino y esos diálogos raros, el segundo tiempo no tuvo el ritmo ni la intensidad de los 45 iniciales. Así y todo, Independiente se sintió mejor, con Cuero, ahora por izquierda, desequilibrando, con buenos movimientos de Giménez y constantes anticipos en el mediocampo, donde Racing era muy lento y previsible. Además, el equipo de Pintita sintió la salida del pibe Avilés porque debió armarse de otra manera, con Nicolás Oroz, que una vez más pasó desapercibido. 

El local avanzaba, anticipaba y se jugaba más en campo de Racing, que desperdició algunas contras, por la imprecisión que viene mostrando en los últimos partidos. Ante eso, Zielinski mandó sangre joven, con Braian Martínez, Hidalgo y Ortiz, mientras que Gago apostó por la experiencia de Pillud y Paolo Guerrero.

Llegadas claras no hubo, sí aproximaciones y la sensación de que Independiente estaba más armado y creaba algo más de peligro, siempre alejado por la figura de Sigali en el fondo, y bancado por Gómez en el medio.

Se escuchó el pitazo final de Falcón Pérez y desde las tribunas bajaron las quejas hacia el árbitro por el penal sancionado a la visita. Esta vez no hubo silbidos y sí reconocimiento para el esfuerzo de sus futbolistas. Fue 1-1 en el debut del Ruso en el caliente banco del Diablo, pero el foco del partido quedó en otro lado...

 

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