SÉPTIMA AL HILO

River fue muchísimo para los pibes suplentes de Gimnasia y se encamina a...

Cuando el Millonario andaba a los tumbos, los arbitrajes le dieron una mano con Argentinos y Lanús. A partir de esas victorias, la Banda afinó sus instrumentos y ahora ya es una tromba. Le cobraron el octavo penal del campeonato. 

Por obligación propia, pero a la vez por la presión que ejerció el miércoles el escolta San Lorenzo al triunfar en el clásico con Boca, River necesitaba ganar anoche en el Monumental para conservar la diferencia de cuatro puntos con el Ciclón y lo consiguió. Goleó 3-0 a Gimnasia, sumó su sexto triunfo consecutivo en la Liga Profesional y ratificó su condición de líder absoluto.

A gusto con la labor de sus dirigidos en la goleada frente a Huracán, el entrenador Martín Demichelis apostó por los mismos once para recibir a Lobo y el equipo respondió.

Porque arrancó el partido siendo protagonista, llegando con facilidad al área rival, aunque sin la eficacia necesaria para quebrar el cero. A los 5 minutos, Beltrán contó con la primera oportunidad de gol, pero su derechazo cruzado se fue desviado.

Pese a disponer Chirola Romero de una formación alternativa, enseguida Gimnasia logró acomodarse en el campo y equilibró el juego. A los 19, incluso, la visita olfateó la apertura del marcador con un disparo de Castillo que exigió a Armani, pero minutos más tarde, luego de un gran pase del chileno Díaz a Enzo Díaz, el elenco de Núñez se benefició con un penal de Guillermo Enrique al propio Enzo Díaz, y Beltrán lo cambió por gol.

En desventaja, el Lobo se desorientó y River buscó aplicarle un nuevo golpe, pero le costó generar jugadas de peligro. Sólo asomó con dos pelotas aéreas que ni Rondón ni González Pírez, ambos de cabeza, pudieron enviar al fondo de la red.

Antes del primer cuarto de hora del complemento, Chirola Romero movió el banco en busca del empate, apostando por los experimentados Franco Soldano y Cristian Tarragona, pero a partir de ahí Gimnasia comenzó a transitar su peor momento.

Porque a los 17, Rondón estuvo cerca del segundo (el arquero Insfrán le tapó la definición con un pie), y a los 20 Aliendro infló la red, de cabeza, para poner el 2-0.

Desde entonces, el conjunto platense pareció resignarse (sólo dispuso de un tiro libre de Tarragona que Armani controló sin mayores inconvenientes) ante un dueño de casa que iba por más. Y a los 44, el ingresado Matías Suárez firmó la goleada con un golazo por arriba de Insfrán.

Así, River cumplió con el objetivo de sumar la sexta victoria en fila en el campeonato y sigue liderando cómodo. El Lobo, en cambio, padeció la cuarta derrota consecutiva fuera del Bosque y sigue sin ganar en el campeonato de visitante.

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