Marcelo Barovero, un Trapito que se ganó el corazón de los hinchas de Vélez y River
Marcelo Barovero se ganó a los hinchas en base a su solidez y a lo que demostraba en el arco, “explotando” en Vélez Sarsfield y posteriormente en River Plate, en donde fue partícipe del comienzo de una era inolvidable con Marcelo Gallardo como DT. El penal atajado a Emmanuel Gigliotti es tal vez su imagen más recordada
Marcelo Barovero nació en Porteña, Córdoba, y se consagró en Buenos Aires. Sin olvidarse que arrancó su carrera profesional en Atlético Rafaela -donde fue campeón- y que jugó en Huracán, Banfield (donde se retiró) en México y España, también siendo campeón, sin dudas sus puntos máximos en la carrera los tuvo primero en Vélez y luego en River. Trapito conquistó a los hinchas no por ser un volador espectacular ni por tener un estilo “loco” sino todo lo contrario: sobrio, sencillo, sólido y “apareciendo cuando tiene que aparecer un arquero”. Hoy en día cuenta con 41 años, los cumplió el 18 de febrero, y hace unos meses le dijo adiós a la actividad, en el Taladro.
Arrancó en la Asociación Cultural y Deportiva Porteña y fue a integrar las divisiones menores de Atlético Rafaela y en el año 2003, con Cachín Blanco de DT y teniendo delante a Ezequiel Medrán, la Crema logró el ascenso a Primera. Allí siguió ya con el equipo en la máxima categoría y atajó en 115 cotejos.
En la temporada 2007/2008 pasó a Huracán demostrando sus condiciones muy reconocidas por los hinchas en 38 contiendas como titular incuestionable y con una buena campaña. Uno de sus partidos más recordados en el Globo fue, sin dudas, un 0-0 con Boca, en el que tuvo una actuación extraordinaria.
Llegó a Vélez y allí comenzó a mostrarse en plenitud, con títulos incluídos (ver aparte), como suplente de Germán Montoya y luego como titular, siendo pieza más que importante de un gran equipo que en esos años dominó el fútbol local.
Trapito arribó a River en 2012, por sugerencia del entrenador Matías Almeyda, después de que regresara a Primera. Debutó con una victoria ante Estudiantes, en La Plata, por 2 a 0, y sería ese entonces el comienzo de una era llena de gloria. Consiguió levantar la Copa en el Torneo Final 2014, y de la Copa Campeonato (Superfinal) con Ramón Díaz de conductor. Luego fue la clave el “Muñeco” Marcelo Gallardo para obtener y alcanzar ser multicampeón internacional. Ganó la Copa Sudamericana 2014, la Recopa Sudamericana 2015, la Copa Libertadores 2015 y la Copa Suruga Bank 2015. Y Barovero era una de las figuras, con el recordado penal atajado a Gigliotti en la Sudamericana 2014, en el River-Boca.
“Me tocó vivir muchas cosas y más de lo que uno hubiera imaginado cuando llegué a River. Estoy tranquilo de haber estado esos años y de haber dado lo mejor, estando a la altura, que es lo que importa. Quizás antes no me daba cuenta de algunas cosas y hoy más tranquilo uno toma dimensión de lo que nos tocó vivir con el grupo, el cuerpo técnico y los dirigentes. Fue un paso muy lindo y soy un afortunado. El cariño de la gente se transformó en algo único”, señaló.
El 14 de mayo de 2016 significó el último partido de arquero Millonario en el Monumental. La parcialidad lo vitoreó y fue sustituido por Augusto Batalla, en el tiempo de descuento de lasegunda etapa. En el restaurante del club tiene un mural desde hace unos meses, para que su imagen quede inmortalizada.
Más títulos en MéxicoEl 9 de junio de 2016 se oficializó la contratación en Necaxa. Algo más de un mes después debutó en un 0-0 con Cruz Azul. En 2018 consiguió su primer título en suelo azteca: Campeón de la Copa MX superando a Toluca. De ahí a Monterrey, con más éxitos y grandes actuaciones. El Torneo Apertura, la Copa de México y la Liga de Campeones de la Concacaf, con ovaciones permanentes de los simpatizantes.
El periplo de Barovero siguió por España, ya que Burgos lo contrató y allí también festejó: ascendió a la Segunda División luego de vencer en la final a Bilbao Athletic, y los medios de ese país lo nombraron como algo más que una pieza fundamental. Y se mencionó que varios equipos de Europa lo querían tener en el plantel. Pero volvió a México, a San Luis, de la Primera División y en 2023 el club notificó la cancelación del contrato.
En BanfieldMientras su nombre sonaba en varios equipos de nuestro país, a mitad de 2023, Trapito firmó con Banfield y allí disputó sus últimos partidos en su carrera profesional, ya que en 2024 anunció su retiro con una emotiva carta. Se enfocó en trasmitir toda su experiencia mediante charlas motivacionales y también trabajar con jóvenes arqueros armando su propia escuela.
Fue citado a la Selección Argentina el 19 de agosto de 2011, por Alejandro Sabella, para participar en partidos amistosos frente a Nigeria, Brasil y Venezuela, y luego en 2012 para integrar el plantel del “Superclásico de las Américas” ante la Selección de Brasil.
“Pasa el tren, a veces te podés subir y otras no te suben. Hubo un arquero indiscutido en la Selección por muchos años como Chiquito Romero. Es el sueño que tenía, pero el fútbol me dio mucho más de lo que imaginaba y no me debe nada”, reveló en una nota sobre una asignatura pendiente
- 9 EQUIPOS: Lo tuvieron en sus filas: Atlético Rafaela, Huracán, Vélez, River, Necaxa, Monterrey, San Luis (los tres de México), Burgos de España y Banfield
- 14 TÍTULOS: Consiguió en su carrera: 1 con Atlético Rafaela (B Nacional 2002-2003); 2 con Vélez (Clausura 2009 y 2011); 6 con River (Sudamericana 2014, Libertadores, Recopa y Suruga Bank 2015; Torneo Final y Superfinal 2014); 1 con Necaxa (Copa México 2018); 3 con Monterrey (Apertura de México y Liga de Campeones Concacaf 2019 y Copa México 2019) y 1 con Burgos (Tercera División de España).
- 696 PARTIDOS: Los que atajó, entre ellos 168 en River y 121 en Vélez.
Barovero llegó en 2008 desde Huracán y tal vez ni el arquero ni los hinchas podían imaginarse lo que significó (y aún significa) en el club. Se ganó el reconocimiento en base a sus grandes rendimientos, en silencio, después de pelearla ya que arrancó como suplente de Germán Montoya y dio dos vueltas olímpicas, con participación destacada en 2011 con el Tigre Gareca como entrenador.
“Es muy complejo estar en el banco para un arquero. En Huracán venía de defender el arco durante 38 fechas, en Vélez me pasó algo totalmente distinto. La pasé mal, en mi casa estaba deprimido”, reveló en su momento.
Si se les consulta a los hinchas Fortineros por una atajada o un partido que les haya quedado en la memoria, o que digan “ese día se consagró”, dudarán en la respuesta, pero enseguida explicarán diciendo que “fue muy parejo siempre, un crack. Uno de esos arqueros que nos daba mucha tranquilidad y rindió mucho”. Incluso, 4 veces ganó el premio “Ubaldo Matildo Fillol” como mejor arquero del torneo local, en Apertura 2010, Clausura 2011, Inicial 2013 y Primera 2014: las 2 primeras con Vélez y las 2 siguientes ya estando en River. En el Fortín, los hinchas le decían “BaroVélez”, hasta jugando con lo que había sido el apodo al máximo ídolo en el arco: “ChilaVélez”.
“Vélez es un club que te da todo y uno muchas veces se da cuenta una vez que se va. El club te educa y te cuida. Respeto mucho esa camiseta. Vélez me hizo soñar con cosas grandes. Es un club en el que me siento cómodo, estoy bien y me gané el cariño de los hinchas, algo que no es fácil de conseguir”, contó en una nota. Y agregó que “considero que en Vélez nos quedamos cortos. Tendríamos que haber ganado algo a nivel internacional y no se nos dio”.
En los años antes de su vuelta a Argentina para atajar en Banfield, su nombre sonó en más de una oportunidad para regresar al Fortín, pero no se dio.




