GRANDES GOLEADORES DE LOS MUNDIALES

El día que Just Fontaine jugó con los botines prestados

Un poco de la historia de un goleador como Just Fontaine. El día que jugó botines prestados, el premio de Platino y la sociedad con Raymond Kopa.

Muchos sostienen que tiempo atrás se jugaba “otro fútbol”, en relación a los campos de juego, al estilo, a la pelota y a varias cosas más, aunque siempre se trató de un deporte once contra once, con reglas que fueron variando. Es cierto que en décadas anteriores los resultados contenían cifras más abultadas y cuando se consultó a Just Fontaine por su marca de 13 conquistas en un solo Mundial y si consideraba que era más sencillo convertir, simplemente respondió que “marcar goles en 1958 no era más fácil que ahora. El estado de los campos de juego, el peso del balón, la duración de los viajes entre un partido y otro y el amateurismo en general hacían que todo fuera muchísimo más complicado que hoy en día”

 

Debajo del arco, Fontaine no perdonaba, aunque el calzado no fuera suyo. 
Debajo del arco, Fontaine no perdonaba, aunque el calzado no fuera suyo. 

En cuanto a su facilidad para mandar el balón a la red, no dudó en elogiar a quienes jugaban con él, al decir que “mis compañeros me dejaban servidas las jugadas...”.

Y fue en esa nota a comienzos de este siglo cuando reveló que “en mi caso, en ese Mundial hasta usé botines que no eran míos, me los prestó un compañero...”. La historia de Fontaine en realidad arrancó a fines de 1957 cuando “me operaron de los meniscos en una rodilla y logré volver a jugar en febrero”, tal como contó, y de sus botines en la cita de Suecia, Stéphane Bruey, uno de sus compañeros en la delantera, le cedió su calzado, que le quedaban cómodos a Fontaine, por ser del mismo número. “Algunos de mis goles se inspiraron en la combinación de dos espíritus dentro del mismo botín...”, señaló el francés, al que se le había roto uno de los botines antes de llegar a Suecia y no tenía otro par propio. Una gran diferencia con el fútbol de hoy en día, pero Bruey, quien no jugó ningún cotejo en el Mundial, fue parte importante de la histórica marca de Fontaine.


Un justo reconocimiento

Fue en 2014, más precisamente el 11 de junio. Just Fontaine fue agasajado por la FIFA y se le entregó el “Botín de Platino” por la “hazaña” de anotar 13 goles en un Mundial y cuya cifra aún no pudo ser siquiera igualada. En Suecia dejó atrás otra marca imponente como fueron los 11 tantos del húngaro Sandor Kocsis.
Just recibió el galardón junto con dos glorias como Ronaldo y su compatriota Michel Platini, en el escenario del TransAmerica Expo Center de Sao Paulo. “Este premio es único y está bien, porque yo soy único y estoy muy orgulloso de recibirlo. No tengo ni idea de si se superará, porque no soy adivino…”, fueron sus palabras, siempre mostrando un buen humor.

 

Ronaldo y Platini junto a Just con el Botín de Platino. 
Ronaldo y Platini junto a Just con el Botín de Platino. 


Esa distinción había sido prometida por FIFA tiempo atrás, ya que cuando Fontaine fue el goleador en Suecia 1958 aún no se entregaba el Botín de Oro, y el delantero agradeció a la casa madre del fútbol por dicho reconocimiento.

Platini, precisamente, siempre elogió a Fontaine, y en la previa al Mundial de México 86 se lo consultó por la cantidad de goles de su compatriota, y sólo respondió: “No está bien y no me gusta que nos comparen con aquel gran equipo de Francia. Fontaine es una gloria futbolística para todo el país”.


Una gran sociedad con Raymond Kopa



Raymond Kopa es una leyenda francesa y gloria de Real Madrid. En el Mundial 1958 formó una temible dupla delantera con Fontaine y en distintas entrevistas, tanto en ese momento como años después, se elogiaron mutuamente.

“En seis partidos metimos 16 goles entre ambos y 23 como equipo. Todo lo que he llegado a ser se lo debo a Kopa. Fue mi amigo, el que me quitó mis torpezas y practicó conmigo los pases que nos llevaron a convertir goles", señaló Fontaine, quien agregó con una sonrisa: “Raymond es un astro comparable a Di Stéfano, Didí o Pelé, pero con o sin él yo siempre hice goles. Algo debo poner también de mi parte ¿no?...”.

Y Kopa, cuando conoció esas palabras no dudó en agradecerle y señalar que “Just era el delantero que se adaptaba perfectamente a mi juego. Él percibía perfectamente lo que yo hacía, y yo estaba seguro de encontrarlo del otro lado de mis gambetas”.

Francia disfrutó de dos delanteros brillantes.
Francia disfrutó de dos delanteros brillantes.


Una dupla extraordinaria y temible, la que integraron Fontaine y Kopa. Así como mucho se sigue hablando de la justicia que hubiera sido que en 1954 Hungría sea campeón del mundo, los que tuvieron la suerte de ver el Mundial 58 siguen sosteniendo que Francia fue el mejor equipo. Pero apareció Brasil, con un pibe al que se conocía como Pelé...

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