GRANDES GOLEADORES DE LOS MUNDIALES

Jairzinho, un delantero único y el ladero ideal de Pelé

Único futbolista que es campeón del mundo anotando goles en todos los partidos que jugó (en México 70), en un equipo que brilló de la mano de Pelé. Puntero derecho, tenía habilidad, gambeta y gran poder de definición.

Futbolistas que marcaron al menos un gol en cada partido que jugaron en un Mundial hay varios (podemos citar a Guillermo Stábile en 1930 y a Just Fontaine en 1958), pero solamente dos lograron marcar en cada partido y ser campeones del Mundo: uno es el uruguayo Alcides Ghiggia, en Brasil 1950, y otro es Jairzinho, en México 1970, a quien vamos a referirnos en este suplemento. Logró 7 tantos en 6 cotejos, en un equipo brillante, que para muchos es el mejor de la historia, por el estilo, con 5 número 10, entre ellos, Pelé.

Jair Ventura Filho, su nombre completo, brillaba como extremo derecho siendo sucesor, nada menos, que de Garrincha, poseedor de un sobresaliente dribbing, un gambeteador excepcional y con mucha potencia con su pierna derecha. Claro que en ese equipo, "jugaba de todo", como el resto de los número 10, sin posiciones fijas.

El Huracán nació en Río de Janeiro el 25 de diciembre de 1944, y cuanta con 81 años.

"Cuando llegó la Copa nos encontramos varios ‘número 10' y tuvimos que adaptarnos con el objetivo de poder jugar juntos. Y todo salió a la perfección, conformamos la mejor delantera de la historia del fútbol brasileño y no me equivoco si digo ‘del mundo'", explicó en distintas entrevistas.

Fue pieza definitoria en la conquista del tercer título brasileño y deslumbró por su enorme velocidad y fortaleza en tres Mundiales: 1966, 1970 y 1974.

La gloria

Jairzinho anotó 7 tantos en México y fue la representación más contundente de Brasil en la conquista del título, con presencia en la red contra Checoslovaquia, Inglaterra, Rumania, Perú, Uruguay e Italia en la etapa final. Su presentación en Mundiales había sido en Inglaterra 1966, en donde Brasil no pasó la fase de grupos. Y en Alemania 1974

jugó su último Mundial, anotando dos goles y obteniendo la cuarta plaza con Brasil. En total fueron 16 partidos con 9 goles.

Jairzinho registró dos golazos cerrando la goleada 4-1 a Checoslovaquia; el primero en descollar con sutileza la salida de Ivo Viktor, parar la pelota con el pecho y rematar con la diestra. Su segundo gol en ese partido fue uno de los mejores tantos de la competencia, completando una corrida en solitario, en la que superó a tres rivales para con una potencia inusitada y rasante rematar hacia el palo izquierdo.

Su preferido fue el que le endosó a Inglaterra para derrotar a la vigente campeona. Recibió de Pelé y con sangre fría, fusiló a un Gordon Banks agrandado por haber parado poco antes a ‘O Rei'. Le marcó a Rumania, a Perú en cuartos de final, a Uruguay en Semifinales y a Italia en el choque decisivo. Recibió todos los honores imaginables, inclusive siempre explicó, sin contar con una constancia, el de la FIFA "al mejor cuerpo del planeta". Verdad o leyenda, Jairzinho era imparable.

Pese a todo, su cantidad de goles no fue capaz para ser distinguido a ganar la Bota de Oro, que se la llevó Gerd Muller de Alemania, que besó a la red con diez goles.

Jairzinho anotó dos tantos en la Copa Mundial de 1974, que sería la última competición de Mundialista que participó. El encuentro por el tercer puesto fue la despedida oficial para Brasil de la Copa del Mundo. El 3 de marzo de 1982, compitió un encuentro amistoso de homenaje ante Checoslovaquia, un juego que Brasil empató 1-1. Marcó 33 goles en 81 partidos en su carrera internacional.

Su carrera

Reemplazó a Garrincha en Botafogo y en la Selección. Con el club conquistó 3 certámenes en juveniles, 7 títulos en el Campeonato de Río de Janeiro, una Liga Brasileña, 3 ediciones consecutivas de la

"Pequeña Copa del Mundo" en 1967, 1968 y 1970, fue parte de Olympique de Marsella, Cruzeiro (Campeón de la Liga de Mina Gerais y la Libertadores 1976) Portuguesa Fútbol Club (máximo artillero) y Jorge Wilstermann (allí conquistó dos títulos nacionales y la clasificación para la Semifinal por primera vez para un equipo boliviano en la Copa Libertadores). Luego de abandonar los campos de juego en el AD Nueve de Octubre, compró una escuela de fútbol y, entre tantos talentos descubrió a una de las máximas sensaciones del fútbol brasileño: Ronaldo Nazario.

"Nunca podré olvidarlo"

"Nunca podré olvidar el título de Brasil. El Estadio Azteca, en 1970, fue contexto de mi mejor momento, al conquistar el título más soñado por Brasil, la tercera conquista mundial. Tanto mis compañeros como yo estuvimos capacitados de brindar ese título y ese aspecto siempre estará conmigo. Lo que hicimos en el Estadio Azteca jamás estará lejos de mi mente", explicó Jairzinho en distintas entrevistas sobre lo que significó el Mundial del 70 y su notable actuación, tanto a nivel individual como colectivo.

Y cuando se le preguntó por su apodo de "Huracán", contó que "Geraldo José de Almeida era un periodista que sentía un gran afecto por los futbolistas y nunca tenía en su vocabulario un concepto equivocado. Tuve la fortuna de que me bautizara con ese apodo y me quedó. Una vez que obtuvimos el tricampeonato mundial, conocido como el ‘Huracán de la Copa del Mundo'".

Las cifras 

9 GOLES: Anotó "El Huracán": 7 en México 1970 (2 a Checoslovaquia, 1 a Inglaterra, 1 a Rumania, 1 a Perú, 1 a Uruguay y 1 a Italia) y 2 en Alemania 1974 (1 a Zaire y 1 a Argentina)

16 PARTIDOS: Son los que disputó al cabo de 3 Mundiales, todos como titular: 3 en 1966, 6 en 1970 y 7 en 1974

SU PROMEDIO: En México 70, anotó 7 goles en 6 partidos, con un promedio de 1,17

El mejor equipo de la historia

"Mucha gente lo dice y yo lo afirmo: el de Brasil en México 1970 fue el mejor equipo de la historia de los mundiales. El fútbol arte se terminó con esa Selección de 1970. Nadie más ganó un Mundial de esa manera. En 1970 teníamos cinco enganches contiguos, pero también alta calidad de volantes de contención y de zagueros". Así, sin dudar, Jairzinho definió a la Selección Canarinha que se consagró en el Estadio Azteca, con Pelé como máximo exponente, rodeado de compañeros que brillaron en cada cotejo.

"La clave fue la valentía del entrenador Mario Lobo Zagallo, que puso a cinco números 10 jugando juntos, como Pelé, Tostao, Gerson, Rivelino y yo", completó Jairzinho sobre la arriesgada estrategia del entrenador.

"Un punto fundamental es que todos los futbolistas jugaban en el país, en sus clubes", dijo quien preferentemente ocupaba la posición de puntero derecho, sin jugar de "wing", sino que como el resto de

sus compañeros se destacaban por la movilidad para ocupar los espacios vacíos. ¿El resto? Gerson se tiraba a la derecha del mediocampo para aparecer por todos lados. Gerson se ofreció como volante por la derecha, Rivelino lo hacía por la izquierda y Tostao era lo que hoy en día se podría definir como "un falso 9". Claro, y Pelé...

Al ser consultado por Zagallo, no dudó en afirmar que "cuando asumió logró unir al grupo y nos mostró toda su sabiduría. Había sido campeón el mundo como jugador y estaba frente a otro desafío. Nos exigía, por ejemplo, que al perder la pelota había que retroceder para colaborar a recuperarla. Y también hay que destacar que planificó entrenamientos en ciudades con altura y calor, para que el plantel se adaptara a lo que le iba a esperar allí. Tuvo razón y quedó demostrado".

"El gol más relevante, a Inglaterra"


Cuando alguien debe elegir un gol, hay veces en las que se debe diferenciar el mejor, el más lindo del más importante. Y eso es lo que hizo Jairzinho, cuando se le pidió que se quedara con una de sus conquistas en los Mundiales.

"Soy el único jugador que hizo goles en todos los partidos mundialistas del 70, pero sin dudas que el más relevante para mí fue el que marqué a Inglaterra, en la victoria 1-0. Ellos eran los campeones del mundo y los rivales a vencer. Tenían un plantel que apostaba a un juego intenso y haberlos superado por la mínima nos dio un respiro", fue su opinión.

De inmediato hizo una salvedad: "Todos los goles fueron importantes para lograr nuestro objetivo, que significaba estar en la final y, si era posible, imponernos, como finalmente ocurrió. En cuanto el mejor gol, me quedo con el que conseguí Italia, que además sirvió para encaminarnos al título".

Su amistad con Pelé

"Pelé es mi ídolo y el rey del fútbol de todos los tiempos", dijo Jairzinho en más de una oportunidad cuando le preguntaban por quien fue su compañero en la Selección Brasileña y rival en los torneos brasileños. Y mucho se debió a que con el paso de los años se habló de una rivalidad entre ambos.

"Todo lo contrario. Los dos somos brasileños, compartimos rivalidad durante los partidos entre Santos y Botafogo y estuvimos mucho tiempo juntos, sobre todo de la Selección, como en los Mundiales de Inglaterra 1966 y México 1970 y mantuvimos siempre una gran relación, muy buena. La amistad no disminuyó nunca y pasados los años de futbolistas, nos veíamos cuando él venía a Río o yo iba a Sao Paulo. Pelé fue una gran perdona y un gran compañeros. Como futbolista, un crack, el Rey de todos los tiempos", señaló Jairzinho, quien quedó inmortalizado en una foto (la que fue tapa del suplemento de Crónica dedicado a Pelé) abrazado al 10, quien festeja uno de los goles del Mundial 70.

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