Sin Sebastián Domínguez y mientras espera a Barros Schelotto, Vélez venció a Atlético Tucumán y metió su segunda victoria consecutiva
Después que el ex panelista Domínguez lo haya dejado último y mientras aguarda por la llegada de Guillermo Barros Schelotto, el Fortín viajó a Tucumán y se impuso sin problemas.
Ni por asomo es el Vélez que saliera campeón hace solo un puñado de meses, ni por individualidades ni por juego colectivo. Pero, al menos, de a poco empieza a dejar de ser el Vélez de las primeras fechas de este torneo, que no sólo no ganaba sino que tampoco convertía goles y merodeaba por el fondo de la tabla bajo la dirección técnica de Sebastián Domínguez, el ex marcador central de buena verba pero pocos resultados.
Ahora, de la mano del interinato de Marcelo Bravo y a la espera de la firma y presentación de Guillermo Barros Schelotto, el Fortín se amigó con el triunfo y comienza a asomar la cabeza del fondo. Venía de derrotar 1-0 a San Martín de San Juan para sacarse la mochila y ahora hizo lo propio con Atlético Tucumán, de visitante.
Dos victorias claves en lo anímico y en lo estadístico, ya que sacó ventaja antes dos rivales directos por el hecho de que tampoco venían sumando puntos. Así, el Mellizo se hará cargo de un equipo más entero, con otro espíritu e, incluso, más cerca de los puestos de clasificación en la zona B.
El partido había arrancado torcido para los de Liniers, porque el Decano se puso en ventaja por medio de Leandro Díaz tras una serie de rebotes. Y cuando el local estaba más cerca del segundo, llegó la inesperada igualdad por parte de Braian Romero.
Desde allí, Vélez se tranquilizó y empezó a jugar con los nervios del conjunto local, ya que cada vez se hacían más evidentes los murmullos que bajaban de las tribunas. Para colmo, en el complemento, Maher Carrizo clavó un tiro libre abajo y le dio el segundo al Fortín.
Así, el encuentro empezó a definirse porque los nervios se apoderaron del local y la visita sólo sufrió un par de veces. Segundo triunfo al hilo para el campeón de liga vigente, que a la espera de Guillermo, comienza a retomar la confianza en sí mismo. Claro, ya sin un nombre en el banco que más que resultados, le traía problemas. Sino, a las pruebas nos remitimos…




