Emiliano Vecchio afirmó que la barra de Rosario Central maneja el club y reveló que sufrió un apriete mafioso
Emiliano Vecchio contó pormenores de su salida de Rosario Central y aseguró que la barra tiene vía libre dentro del club.
Es un secreto a voces que, en muchos clubes, las barras tienen un poder absoluto, tomando decisiones que deberían estar a cargo de la dirigencia. Y el que desnudó esta realidad fue Emiliano Vecchio, quien reveló cómo se manejan los pesados en Rosario Central, las amenazas que sufrió de los mismos y cómo definieron su salida del “Canalla”.
“Cuando me llamó ni lo dudé, de una. Con un montón de dudas, Rosario es una ciudad muy jodida… Tuve el vuelto en su momento, como una tarjeta de crédito, me llegó. Por cosas externas que pasaron en ese momento”, contó el mediocampista sobre cómo se dio su vuelta al club de la mano del Kily González, quien lo llamó para contar con él.
"La barra manejaba Central cuando era chico, manejaba a todos los jugadores. Tenías que firmar con la barra, no tenías opción. Cuando me voy en ese momento me representaba la barrabrava como a todos los jugadores porque era así", reveló. Sin decir nombres, se trataba de Pillín Bracamonte, el jefe de la barra de Rosario Central que fue asesinado el año pasado.
"Cuando el Kily se va ahí me tocó a mí, me golpearon la puerta. Fueron al vestuario, se metieron, eran un montón y adelante de todos los compañeros me dijeron que me tenía que ir. Era el capitán del equipo, en ese momento amenazaron a mi familia, un montón de cosas. No olvidaron eso, quedó, 15 años después. Cuando se va el Kily hablan con todos los entrenadores, el requisito número 1 era 'tenés que sacar a Emiliano'", acusó.
De hecho, esto afectó a Leandro Somoza, el sucesor del Kily: "Fue Somoza y como era su primera experiencia dijo que sí, me sacó. Le dije 'vas a durar poco en Central, conozco el club, estos dirigentes te van a echar, no tenés la espalda ni las herramientas para manejar un club como Central'. Duró 10 fechas. ‘Me quedo en Reserva, entreno a contraturno y cuando vos te vas, yo vuelvo', le dije. Ahí entró la barra, me dijo 'te tenés que ir', no me dejaron entrar, agarré mis cosas en una bolsa de residuos y me fui. Así me fui de Central".




