GRANDES PILOTOS DE LA FÓRMULA 1

Roberto Mieres, el navegante de la Fórmula 1

Roberto Bitito Mieres participó de varias categorías del automovilismo, llegó a la Fórmula 1, categoría en la que llegó a correr 17 grandes premios.

Conocido en el ambiente automovilístico con el apodo de “Bitito”, Roberto Mieres tuvo una amplia participación en distintas categorías y en Fórmula 1 participó en 17 Grandes Premios durante la década de 1950.

Nació el 3 de diciembre de 1924 en Mar del Plata y falleció el 26 de enero de 2012, a los 87 años.

Su debut se produjo en 1947 a bordo de un MG, en una competencia organizada por un grupo de amigos, lo que impulsó lo a correr. Con numerosas victorias locales integró la parrilla de una carrera de nivel internacional en el Grand Prix de Rosario en 1950, en la cual sorprendió a los italianos Giuseppe Farina y Alberto Ascari, quienes lo alentaron a seguir su lucha en Europa.

Roberto Mieres, el navegante de la Fórmula 1
"Bitito", en el debut en la máxima categoría.

Gracias al contacto realizado por su amigo Harry Schell, se convirtió en piloto de reserva de Gordini durante 1953 y batalló su primer desafío de Fórmula 1 en Países Bajos. Logró sumar puntos en siete de los ocho Grand Prix que alcanzó completar con Gordini y Maserati.

 

“Nunca profesional”, se definía, el hombre que se subía a Ferrari y Maserati, apenas tiraba cambios y, en voz baja, solía decir que el agua era más pura que la tierra. Era la Fórmula 1 del “Quíntuple” y de Pepe Froilán González.

Cómo no hablar del agua y las pistas, si más allá de sus concesionarias, Peugeot, Di Tella o Renault, y de haber sido fundador del Club de Automóviles Sport, Mieres creó el Boating, el primer gran country sobre el agua.

Roberto Mieres, el navegante de la Fórmula 1
Mieres, listo para subirse al auto y competir.

Había sido olímpico en yachting en 1960 junto al inolvidable campeón del volante Jackie Stewart, quien en esa misma ciudad de Roma había integrado en los Juegos Olímpicos en tiro.

Cómo olvidar a este señor grande que un día le preguntaron por qué le decían “Bitito” y con esa sencillez tan particular, respondió: porque cuando era bebito, “Robertito”, casi sin hablar, apenas balbuceaba: “Bitito quiere la sopa…”.

Compitió en 17 Grandes Premios de Fórmula 1 desde 1953 hasta 1955 finalizando octavo en el campeonato de pilotos del último año. Tiene el record de mayor remontada: del 32° al 6°, un total de 26 posiciones. Asimismo, marcó la vuelta más rápida en los Países Bajos 1955.

Debutó en 1953 en el GP de Países Bajos, con un Gordini, abandonando; ya en 1954, con Maserati pudo completar 4 GP, con dos cuartos puestos en Suiza y España como mejores resultados. En 1955, con Maserati, de 6 carreras puso completar 4, saliendo cuartos dos veces, quinto y séptimo.

Roberto Mieres, el navegante de la Fórmula 1
Durante el Gran Premio de Francia, en 1954.

Corrió cinco años y compitió en la ex Mecánica Argentina Nacional y fue un digno representante argentino en Europa. Sus admiradores y fanáticos de San Isidro y partidos aledaños lo recuerdan como “un buen clubman, tenía claro los principios: los ideales, las reglas del juego, los comportamientos, la disciplina, la caballerosidad, y disfrutar de un ambiente cálido en familia y amigos”.

Arrancó su actividad deportiva con un viejo Mercedes Benz SS, y su famosa Bugatti type. Su inicio en el automovilismo deportivo ocurrió a los 23 años, pero el gran salto lo dio al correr en la Fórmula 1 en 1953.

Lejos de Zona Norte, la historia lo destaca como el inspirador del nombre “La Biela”, una tradicional y conocida confitería de Recoleta, por haber fundido una biela en una “picada” automovilística justo en la esquina de Quintana y Junín, donde se reunían, por aquel entonces, los jóvenes “tuercas”.

Antes de despedirlo lo entrevistaron preguntándole: ¿Cuál fue el coche que más le gustó de todos los que corrió?

“Yo he corrido coches de todas las marcas, corrí Ferrari particulares, nunca para Ferrari. Pero a mí el que más me gustó, fue el 3 litros Maserati Sport, más que el Fórmula 1. Porque era un auto con el que podía estar en el ruido además los Mercedes de la época no corrían en Sport, corrieron nada más que en Le Mans, el año anterior, después no. Entonces había una posibilidad cierta de chance ganar, si perdías era con un Ferrari. El Maserati era noble, muy caminador, una especie de tranco largo, venías a seis mil vueltas a lo sumo. La cabeza de cilindros era muy buena. Otro que me gustó mucho, era el Jaguar D, en la Costanera. Con ese auto llegué cuarto en el Gran Premio Ciudad de Buenos Aires. Nos ganaron los italianos y recuerdo que el primer día de clasificación yo me mando el segundo mejor tiempo detrás del de Fangio. ¿Y qué pasó? La recta de la Costanera era ideal para el Jaguar, que era muy veloz. El resultado fue que se puso una rotonda de fardos para disminuir la rapidez. Se cambió el circuito en plena clasificación… Cuando fuimos a entrenarnos con el nuevo circuito, automáticamente nosotros fuimos al quinto o sexto puesto”.

Roberto Mieres, el navegante de la Fórmula 1
Dialogando con Juan Manuel Fangio, compañero de época.
  • 17 CARRERAS Corrió en Fórmula 1, logrando 3 cuartos puestos (Suiza y España 1954: Países Bajos 1955), como mejores resultados
  • 2 ESCUDERÍAS Lo tuvieron a Bitito: Gordini y Maserati
Su gran triunfo en Daytona

Décadas atrás era muy común que los pilotos de Fórmula 1 tuvieran actividad en otras categorías, y eso también ocurrió con Roberto Mieres, destacándose su victoria en los 1.000 Kilómetros de Daytona.

Fue el 5 de Abril de 1959 y era una carrera puntuable para el Mundial de Coches Sport. Las estadísticas brindadas ene se momento dan cuenta de que como consecuencia del mal tiempo, entre otros motivos, finalizó poco antes y el triunfo quedó en poder de Mieres junto a Pedro Von Döry, con el Porsche 718 RSK número 86.

Fueron 901,345 kilómetros los que se contabilizaron y los argentinos fueron los primeros en recibir la bandera a cuadros, al cabo de 147 vueltas, a un promedio de 150kms/h.

Segundo fue el binomio Said-Bunker, con un coche similar, a una vuelta; terceros, O’Shea y Pabst (Jaguar D tipe), también a un giro, y los cuartos, Loyal-Katskee (Ferrari 121), pero con 5 vueltas menos que los ganadores.

Roberto Mieres, el navegante de la Fórmula 1
A pura sonrisa recibiendo la Copa en Daytona.

De esta manera, Argentina quedaba en lo más alto en una competencia histórica y tradicional, que contó con otros compatriotas en distintos momentos, como Oscar "Poppy" Larrauri, quien terminó en segundo lugar en 1987, con Gianfranco Brancatelli y Massimo Sigala en un Porsche 962, y tercero en 1989, con Hans Stuck y Walter Brun). Claro que en algunas ocasiones fueron “Las 24 Horas de Daytona”, como la que corrió Agustín Canapino en 2019.

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