Niki Lauda versión egocéntrico y su complicada relación con Reutemann
Niki Lauda más allá de ser un gran piloto de Fórmula 1 y tener un innegable talento, era complicado para poder mantener relaciones.
Niki Lauda y Carlos Alberto Reutemann tuvieron una relación poco amistosa, pero poco se sabe de eso. En el día del cumpleaños del tricampeón de la máxima categoría se produjo un hecho desconocido e inédito entre Lauda y Reutemann durante la clasificación del GP de Sudáfrica, que compartían el equipo Ferrari. Una semana antes del GP se realizaron pruebas de neumáticos del único proveedor, Goodyear. Durante un par de días los ingenieros sacaron conclusiones sobre el caucho a utilizar y además entrenaban para realizar el cambio de los neumáticos en boxes. El equipo Ferrari sorprendió a todos con un tiempo que causó sorpresa: 15 segundos. Hoy el récord está en el orden de los 2 segundos.
El austríaco se presentaba luego del terrible accidente del año anterior, demostrando un poder de recuperación fuera de lo común tras estar al borde de la muerte unos meses antes. El GP se corría el sábado siguiente y la clasificación se realizaba el viernes. Cuando faltaban unos pocos minutos para finalizar la tanda que establecía el orden de salida en la grilla, Niki había logrado el mejor registro del equipo. Convencido que nadie podría bajar su registro lo vieron en boxes sacándose la parte superior del buzo y atar las mangas a su cintura para atenuar el calor reinante.
Sin embargo, instantes más tarde, Reutemann superaba su registro. Lauda, informado de que ya no era el dueño del mejor tiempo, volvió a enfundarse en el buzo, se puso el casco, los guantes y subió a su Ferrari. Tras algunas vueltas retomó el liderazgo del equipo en las pruebas clasificatorias. Minutos más tarde la sesión se daba por finalizada y el austríaco largaría en el segundo lugar detrás de James Hunt (McLaren-Ford). Los autos ingresaron a boxes y se produjo el siguiente diálogo, que trascendió debido a una infidencia de un amigo de Reutemann un tiempo más tarde. Lauda se acercó al Lole mientras se desabrochaba el buzo y lo increpó con un modo poco amistoso:
–Carlos, es la última vez que me hacés trabajar dos veces…
Así era la tirante relación entre los pilotos del equipo en Ferrari. Lauda siempre se destacó, más allá de su innegable talento, por una personalidad egocéntrica, complicada pero con fuerza de voluntad que no conocía de miramientos para obtener las metas propuestas. Así era Niki Lauda.
Con el paso de los años, esa tirantez pareció quedar de lado, con algunos mensajes. En ocasión de un viaje a Argentina, Lauda señaló que “iré a la tierra de mi amigo Reutemann…”. Y cuando el austríaco falleció, Lole escribió en su cuenta oficial: “excelente piloto y una gran persona; Descansa en paz, campeón”.




