La opinión de Luis Ventura: "La justicia, a veces, no está en tribunales"

TE LO DICE ÉL. Con la denuncia en contra de Jey Mammón y Marcelo Corazza, el asombro y el rechazo de un país entero parece tener a los medios en la mira.

La escandalosa detención policial de Marcelo Corazza, con hermético allanamiento de su domicilio y el secuestro de videos, celulares y pertenencias personales encendió una luz de alarma. El ganador de aquel primer exitoso "Gran Hermano", con su contratación como productor insignia del popular reality durante casi 20 años, empezó a convertirse en una preocupación para el canal que lo tenía como su empleado.

 

Pero con el correr de las horas y con el acceso al expediente de Corazza, los abogados de Telefé se interiorizaron de muchas cosas que desconocían. No todo era color de rosa y el tema empezó a oscurecerse, sobre todo para la emisora a la que se conoce como "El Canal de la Familia".

El tema se apoderó de tapas y titulares policiales en la búsqueda de nuevos detalles de lo que se encuadró como "abuso de menores de edad", con el propio Corazza vinculado con otros personajes que tenían antecedentes penales muy pesados, sobre todo en el entrecruzamiento de mensajes, chats y acciones justificaron las detenciones de los 4 sujetos entre los cuales quedó vinculado Corazza.

Pero horas después el destinatario de esos mismos titulares y tapas policiales se concentraron en una estrella como Jey Mammón, o Juan Martín Rago, según reza en sus documentos o en la Justicia donde fue denunciado por un ex novio menor de edad, puntualmente Lucas Benvenuto que hoy es mayor de edad y lo acusó de haber abusado durante años de él.

Pero contó más cuando lo denunció por haberlo ultrajado siendo un menor y la Justicia lo absolvió al prescribir la causa penal en una decisión hoy cuestionada pero no por eso, real y legal, aunque alguno se haya dormido en los laureles. Hoy Corazza está preso, lejos de Gran Hermano y a disposición de la Justicia. Pero Jey Mammón está libre y sin reclamos judiciales, también sin trabajo y encerrado en su departamento porque si llegase a salir a la calle nadie imagina cuál podría ser la reacción de la gente.

Y ahí comienza a regir la otra Justicia. Hablo de la Justicia que escapa de Tribunales y se apodera de los enjuiciamientos mediáticos, de aquellos que se convierten en jueces sin serlo, y aparecen los verdugos populares, los fiscales, los defensores, los jurados. Todo el mundo quiere sentenciar y hacer regir sus propias leyes. Por eso es hora que se modernicen las leyes, que se aceleren los tiempos de los juicios y que los culpables sean tratados como tales y que los inocentes puedan dormir sin tener pesadillas ni denuncias inválidas .Te lo digo yo.

 

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