Por Hernán Osse 

@HernanOsse

La idea de una búsqueda constante de conocimiento es algo habitual en un artista. Sin embargo, Aníbal Pachano parece redoblar esa apuesta en su camino, con el objetivo de convertirse en un entretenedor integral. Su historia marca la posibilidad de haber vivido varias vidas en una; en especial por su recorrido como arquitecto, bailarín, actor y director, entre otras experiencias.

Muy lejos de la nostalgia, comenzó su despedida de los escenarios con el espectáculo "Así vuelvo..." que llevó a Villa Carlos Paz en la temporada teatral de verano y más tarde en la calle Corrientes. "Este show tiene una mirada positiva de mi carrera personal; de lo mejor que me pasó y de todas las cosas lindas que hice", explica con optimismo, algo que aparece constantemente en su discurso, en la previa a una nueva gira.

De todos modos, se encarga de aclarar que es el cierre de un rol de su carrera: "Yo planteo que tal vez sea el último musical donde yo esté arriba. Eso no significa que no siga dirigiendo, pero yo como bailarín creo que cumplí una etapa. Es un tema personal que no me provoca ninguna tristeza, ni angustia, es un cambio, como alguna vez pasé de arquitecto al mundo del espectáculo".

-¿En algún momento te generó malestar esa decisión?

-Es que tengo 67 años y ganas de bajarme ya, no hay mucha explicación técnica. No significa que no siga en la misma etapa de crear, de procesar y de generar para los que trabajan conmigo en el futuro. Se trata de valorizar que hay una generación nueva que tiene la capacidad de mostrar lo que yo piense, lo que yo dibuje o plasme sobre cada uno de ellos y poder manejarle su estética y generar que sean partícipes de un espectáculo.

Aníbal Pachano en "Así Vuelvo...".

-¿Siempre sentiste admiración por las generaciones más jóvenes?

-Es como cuando yo era joven, que trabajaba con gente grande que ya admiraba. Me parece que está re bueno devolver esa admiración que yo siento por la gente joven, que hace cosas, que es emprendedora y que tiene ganas, sobre todo. Yo veo la esencia de un artista, me gusta poder descubrir eso y a esa persona apuesto. Es una necesidad no solamente de Argentina, es mundial, hay que renovar cada área, ya sea en lo teatral, en lo económico, lo político, es una hora de renovar la gente ya está. Uno simplemente pasa a ser un guía desde la docencia, con mi experiencia de valorar el oficio de este trabajo maravilloso que es ser artista.

-¿Qué te pasa cuando un colega te agradece por tu influencia en su carrera?

-Eso está re bueno, me pasa como arquitecto y como artista. Me encuentro con mis amigos arquitectos, con mis amigos artistas, con personas que han pertenecido a mi compañía o de las que yo he sido docente en la Universidad y creo que es una gratificación que la gente se acuerde bien de uno, es mi objetivo en la vida. Es también aprender a ser resiliente de todo lo que sucedió en mi vida y creo que me llevo cajones de positividad. No tengo nada de qué arrepentirme ni nada que me haga sentir con frustración, he tenido una vida maravillosa.

Lengua filosa

Aníbal Pachano no titubea a la hora de sumarse a discusiones en los medios, aunque a veces eso le trae algunas críticas. Su mirada política se formó desde pequeño, ya que su padre fue muy cercano a Arturo Frondizi, presidente de la Nación entre 1958 y 1962. De todos modos, recuerda sus enseñanzas: "Me decía: 'vos caminá por el centro, ni de derecha ni de izquierda, siempre al centro que te lleva el objetivo'. Eso me ha marcado en mi vida y es un pensamiento que tenía siempre mi papá".

Aníbal Pachano.

Más allá de su admiración, también relató su sorpresa cuando descubrió que tenía hermanos de otros matrimonios de su padre, en simultáneo con su madre. "Mamá era muy creativa y papá muy rígido. Ella descubrió que se me daba bien el dibujo e incentivó a que siguiese desarrollando esa faceta. Él me marcó la ética y los valores profesionales", recordó hace tiempo en un reportaje sobre la diferencia de ambos.

-¿Se hablaba mucho de política en tu casa?

-Sí, siempre. Primero porque mi papá era una persona que tenía muy claro su pensamiento desde lña juventud, desde que luchó con Pellegrini y luego llegó al radicalismo, eso lo llevó a ser amigo de Arturo Frondizi. Generó toda una historia y un equipo de trabajo que funcionó en un momento del país complicado y difícil. Por suerte, ahora empiezan a valorizar lo que fue ese gobierno y sus integrantes. Es parte de la historia maravillosa que tengo también, haber tenido un papá inteligente que, además de ser un odontólogo maravilloso, fue un tipo muy coherente con su pensamiento, siempre en el camino correcto y con un objetivo claro. La política es algo que a mí me interesa y que siempre me preocupa. La mayoría son camaleones de pensamiento, cambian de color según la ocasión.

-¿Podría hacerse un paralelismo entre tu vida y la de tu papá? Ambos tuvieron varias profesiones...

-Por suerte no repetí lo de tener tres matrimonios, nueve hijos y esas cosas que hacía mi viejo pero sí creo que uno en la vida va adquiriendo conocimientos y modismos desde tu casa. Es la necesidad de poder responder a las obligaciones que la vida te enfrenta y creo que eso es lo que aprendí. Ser un tipo respetuoso, poder pensar de una manera y si me equivoco pedir perdón, cosa para la que pocas personas tienen esos cojones. Esto que yo te digo de caminar por el centro es como llevar los patitos que tienen que estar ordenados. Cuando descarrilás es porque no estás en tu eje.

-¿Es tu lema el ir para adelante a pesar de lo malo?

-Yo soy un motor, el motor de mi engranaje. No tengo mucho tiempo para perder. Todo sirvió para crecer y estar mejor, fue como un trampolín el ser un arquitecto exitoso y eso también permitirme pasar al mundo artístico y también generar una empresa. Era el motor de (el grupo) "Botton Tap" y junto a Ana Sans crecí un montón porque éramos un matrimonio que tenía encendido los motores para crecer, para pensar y para generar un grupo icónico; hasta el momento no hay nada parecido. El concepto de ser un empresario y un artista es algo que yo trato de inculcar, algunos lo toman y otros no lo entienden, pero yo tengo claro que vos sos el propio artífice de tu oficio y tu trabajo.

El de la tele

Se podría decir que Aníbal tuvo un gran salto de popularidad con su incorporación a "ShowMatch" de la mano de Marcelo Tinelli. Claro que no fue el inicio de su recorrido ya que llevaba años arriba del escenario, con la creación del recordado grupo de baile "Botton Tap" incluida. "Mi objetivo tanto como arquitecto y artista siempre fue estar en la vanguardia", confiesa sobre sus proyectos. Antes de desplegar su vida teatral, se recibió y trabajo como arquitecto, aunque siempre mantuvo cerca dicha profesión en el desarrollo de los espectáculos que armó. Incluso conduce un programa en Canal (Á) llamado "Ciudad de Cúpulas", donde despliega su conocimiento sobre distintos edificios de la ciudad de Buenos Aires y Rosario.

Aníbal Pachano como parte del jurado del "Bailando".

-¿Te mantuviste cerca de la arquitectura?

-Siempre, siempre, porque dibujo mucho y plasmo ideas en papel. Ya sea para diseñar una planta de luces, una planta escenográfica, cómo hago un vestuario, cuál es la textura, cuál es la luz que quiero tener, creo que eso me ha permitido mantenerme en este mundo estético y me sirve unir las dos profesiones. Con el programa creo que estoy volviendo como a la docencia y eso es lo que más me llena el orgullo.

-¿Te gustaría ser profesor a nivel académico en un futuro?

-Sí, me encantaría. Me gusta todo lo que sea enseñar, aprender y estar en contacto con la gente, ya sea con bailarines, actores, cantantes o alumnos que están aprendiendo un oficio, me parece que está re bueno, eso me alimenta el alma. La gente joven alimenta mi alma y hace que yo tenga la obligación de ponerme a la par de la energía de los chicos.

-¿Sentías como una cuenta pendiente el llegar a la masividad en televisión?

-Tenía claro que a mí no me sirve de nada estar en las tinieblas. Yo me tengo que mostrar, me tengo que vender y tengo que lograr estar en los lugares que quiero y necesito pero sobre todo en lugares donde aprendo. A veces tenés que dar vuelta el timón y ver de qué manera seguir para que se cumpla ese objetivo final, que es divertir al público y generarle emociones.

PAPÁ Y COMPAÑERO

Aníbal no es el único con relevancia dentro de los medios dentro de su familia ya que Sofía Pachano siguió sus pasos y los de su madre, Ana Sans. Si bien su aparición fue como actriz y bailarina, el último tiempo la tuvo enfocada en la cocina con su participación en “MasterChef Celebrity” y la posterior victoria en la edición de “El Regreso” del mismo reality. Además, estuvo al frente de “Cocineros Argentinos” durante un año pero su salida tuvo cierta polémica y cruces con la producción. Su padre la respalda sin dudarlo: “Fue un antes y un después en el programa, lo tengo re claro y se merecía el premio (Martín Fierro). La gente que tiene un poquito de inteligencia y sensibilidad sabe reconocer que fue un gran motor del programa”. En plena incursión por la gastronomía, la hija del artista se animó a publicar un libro que consiste en la recopilación de recetas de abuelos que dejaron registradas en papel. “Estoy orgulloso de tener una hija tan talentosa. Tiene una identidad propia hace muchos años y ha generado una profesión como artista que es impresionante. Es una hija que no solamente que tiene valores de amigas, de buena persona, de estudiosa, creo que ella nos enseña también todos los días en que se puede y estoy más que orgulloso”, completa el arquitecto.

Aníbal Pachano junto a Sofía, su hija.