ENTREVISTAS

Costa: “Según lo que diga, los fans de Gran Hermano me putean hasta en arameo”

EXCLUSIVO. Tapada de trabajo, la comediante destaca la generosidad de Santiago del Moro y Verónica Lozano para con ella, mientras también disfruta de "Legalmente rubia" en el teatro. Los prejuicios propios y ajenos que debió superar, y por qué no piensa tener hijos, en diálogo con DiarioShow.com.

@_IvanaBelen

Costa, la multifacética actriz, panelista y humorista nació en Córdoba pero desde muy joven se mudó a Buenos Aires. Comenzó su carrera en el under porteño hasta que llegó a los grandes medios. Su primer trabajo en radio fue junto a Santiago del Moro y actualmente es parte del elenco de la obra teatral “Legalmente rubia”.

 

-¿Cuándo te diste cuenta que querías trabajar en los medios?

-No sé, pero sé que cuando era chica jugaba a tener un programa de televisión en mi casa, porque yo no jugaba con nadie, no tenía muchos amigos, no me interesaba. A mí me parecía mucho mejor plan quedarme jugando con los tacos de mi mamá que ir a la pileta o jugar con los chicos. Siempre me armé mis propias ficciones o obras de teatro donde yo siempre era la que sufría.

-¿Cómo empezaste?

-Empecé a laburar en el under porteño, hacía shows todas las noches, primero arranqué como vestidora, y vistiendo a un grupo me eligieron para hacer un personaje, al segundo show ya hice dos personajes, pero todavía no hablaba, hacía playback, como hacen ahora en Tiktok, hasta que un día empecé a hablar y no me callé nunca más. Tenía muchas cosas que decir.

-¿Qué fue lo primero que hiciste en los medios?.

-La radio con Santi del Moro, yo ya iba a los programas como “invitada falopa” para hablar estupideces y un día Lizy Tagliani me presentó a Santi y arranqué con él.

Costa: “Según lo que diga, los fans de Gran Hermano me putean hasta en arameo”
En "El club del Moro" primero iba como invitada y terminó siendo del plantel.

-¿Qué te aportó el under para tu carrera?

-Te prepara para todo, me dio un montón de herramientas, porque estás solo, no hay nadie que te ayude y tampoco tenés guita, así que no te queda otra que ir a comprar las telas a Once, pedirle a una amiga peluquera que te peine, y así con todo.

-¿Trabajaste con gente generosa?

-No hay conductores más generosos que Santi del Moro y Vero Lozano, cuando yo me hice conocida en la radio con Santi, él un día me llevó a “Intratables” y muchos decían “una travesti hablando en serio ¿a quien le va a importar?”, y él decía “tranquilos, esperen, les va a gustar”. Ahí comencé a laburar en la tele con continuidad, Del Moro siempre te arma la jugada para que vos hagas el gol. Me pasa lo mismo con Vero, con ella estoy hace 5 años. Trabajar con ellos para mí es un placer, tienen el ego bien ubicado, porque en tevé no es importante hablar mucho, importa lo que decís.

"No hay conductores más generosos que Santi del Moro y Vero Lozano. Cuando Santi me llevó a 'Intratables' y muchos decían 'una travesti hablando en serio ¿a quien le va a importar?', y él decía 'tranquilos, esperen, les va a gustar'"

-¿Recordás algún consejo de ellos?

-Sí, una vez yo le decía a Santi, “no tengo suerte”, y me acuerdo que él me dijo: “tranquila Costita, que esto no es una carrera, es una maratón”.

-¿Renegás de la fama?

-Lo único que me pasa es que cuando no era famosa era mucho más libre, pero tampoco es un precio tan alto el que estoy pagando. Si tuviera que decir algo, lo único que a mi me molesta es que como estoy en el panel de “Gran Hermano” y la gente se fanatiza mucho con el programa, si digo algo de algún participante, los fans te putean hasta en arameo, se acuerdan de tu abuelo, de tu padre; yo también tengo familia y gente que me quiere, entonces no me gusta que pasen un mal momento por un comentario de estos.

Costa: “Según lo que diga, los fans de Gran Hermano me putean hasta en arameo”
En "Cortá x Lozano" también se divierte e informa.

-¿Tenés tu favorito en “Gran Hermano”?

-No, yo creo que todos los que llegaron hasta acá son muy buenos jugadores, muchos se preguntan cómo todavía está Virginia, pero la verdad es que desde que llegó la gente no para de salvarla. En mi caso me siento una privilegiada, porque estoy en un estudio divino juzgando lo que hacen ellos, que están todo el día encerrados.

-¿Hacés terapia?

-Si, desde el 2004, desde que me analizo soy mi mejor versión, estoy lo más pasteurizada que se puede. La terapia me sirvió para elaborar un montón de cosas y ponerle nombre a otras, es un espacio de reflexión donde hago algo que sé hacer muy bien, que es hablar una hora de mi misma.

-En una entrevista dijiste que “La gente odia la libertad”.

-Cuando hay homofobia o transfobia, lo que odian en definitiva es que seamos felices. No lo pueden soportar porque en definitiva tienen una vida muy triste. Cuando vos estás bien no le deseás la muerte a alguien.

-¿Sentís que te discriminan?

-Estoy harta de que digan “la panelista trans”, de última que digan la panelista, aunque yo soy actriz y si no me consideran actriz que al menos digan una artista, no la artista trans, me indigna, pero bueno, ya cambiará.

-¿De verdad sigue pasando?

-Claro que sigue pasando, cuando a mi me quieren ofender me dicen: “aguante Lizy”, y Lizy para mi es mi hermana de la vida, pero siempre están buscando la rivalidad y la comparación, como yo soy trans tengo que ser amiga de Lizy, Flor de la V y Mariana Genesio Peña. Yo soy amiga de Lizy, y no pasa por nuestra condición.

Costa: “Según lo que diga, los fans de Gran Hermano me putean hasta en arameo”
Con Lizy Tagliani son amigas íntimas y se adoran.

 

"Cuando me quieren ofender me dicen: 'aguante Lizy', y Lizy para mí es mi hermana de la vida, pero siempre están buscando la rivalidad y la comparación"

-¿Fue más traumático el tema de la obesidad que la sexualidad?

-Claro, con el peso yo tapé muchas cosas por mucho tiempo; ese cuerpo enorme me permitió tomar distancia de muchas cosas.

-¿Sos creyente?

-Sumamente, no sé cómo se puede vivir sin eso, hay gente que no cree en Dios pero cree en una fuerza superior, en mi caso soy cristiana y muy creyente. Siempre digo algo que me dijo el párroco de Lourdes: “El desafío del cristiano es amar como nos ama Dios, con nuestras oscuridades”, porque querer a la Madre Teresa es muy fácil, en cambio quererme a mi es un poco más difícil.

-¿Cómo desconectás del laburo?

-No desconecto, igualmente no soy adicta al trabajo, agradezco tener trabajo desde que tengo 17 años, todo lo que tengo, que para mí es mucho, lo hice trabajando, no hice ningún casting sábana, tampoco tuve la oportunidad. Estoy en un lugar de privilegio y hay que hacerle honor a eso.

-¿De qué trabajaste antes?

-Fui vendedora ambulante vendiendo libros casa por casa, trabajé en una cadena de hamburguesas, vendí sepelios y entradas para un club de fútbol, trabajé en atención al cliente para un supermercado, vendí tarjetas de crédito para México e internet para España, también laburé de asistente en un hospital, fui vestidora mucho tiempo, y recién ahí llegó el escenario.

-¿Cómo te llevás con las redes?

-Muy bien, tal vez ahí está mi escape, tengo mucha gente que me sigue, me conecta con otra gente. Además todo lo que me pasa lo cuento ahí, es como un diario íntimo.

-¿Es fácil manejar el hate?

-Tranquila acá sentada digo que sí, pero en el momento cuando me pasa no, hace muchos años una nena me preguntó cómo hacía con los odiadores, y yo le contesté: “el problema no es lo que dice el odiador, el problema es lo que a vos te pasa con eso, el poder que le das”. En el teatro pasa lo mismo, tenés 200 personas mirándote y una que no, pero vos pensás en ese. Las redes son un lugar peligroso, pero hay que amigarse con ellas, porque así como está el que te putea, subís una historia de un perrito y lo encontrás, o publicás la foto de un nene que necesita un medicamento y lo conseguís.

-¿Con qué soñás?

-Me gustaría ayudar a otras personas, como yo tuve tantas oportunidades y me ayudaron muchas personas generosas, me gustaría devolver algo de todo eso. Pero algo más banal, me gustaría conocer Tierra Santa, Grecia y un resort de lujo en las Maldivas, todo material, pero fuera de chiste me gustaría poder mantenerme siempre en esta profesión, porque yo no sé hacer otra cosa que esto.

-¿Estás en pareja?

-No, nunca estuve. No sé ahora en qué momento, en qué rato libre podría tener un novio. El otro día estaba hablando con un muchacho - por supuesto que me empecé peleando-, porque él me decía : “¿por qué no vamos a cenar o al teatro?”, y le digo “papi no tengo tiempo, si querés tener una cita conmigo hay que mirar una película, cenar y hacer el amor, todo en dos horas”. Así que por ahora no busco pareja, si llega, llega y si no llega, ¡qué pena!.

-¿Te gustaría tener hijos?

-No, la verdad que no, cuando yo era chica era impensado, no teníamos ni un nombre, entonces esa parte de mi vida yo la veté cuando era muy chica, así que no tengo ese anhelo. Por supuesto que si alguien necesita mi cariño y puedo maternar, lo haré, pero no me veo con una nena o un nenito diciéndome “mamá”.

"Cuando yo era chica era impensado (ser madre), no teníamos ni un nombre, entonces esa parte de mi vida yo la veté cuando era muy chica, así que no tengo ese anhelo"

Costa: “Según lo que diga, los fans de Gran Hermano me putean hasta en arameo”
En el Teatro Liceo brilla junto a Laurita Fernández y una gran elenco.

-¿Para vos qué representa "Legalmente rubia"?

-Es una obra que se hizo en Broadway y en Londres y ahora tiene su versión argentina, está completamente aggiornada porque la película es del 2001 y estamos en 2024; hemos cambiado muchísimo. Entonces hay que pensarla con una cabeza del 2024 y yo lo que digo siempre, si hay alguien que toda la vida quiso ser otra soy yo, pero un día me di cuenta que no tenía que ser otra, que yo estaba bien como estaba, solamente tenía que amigarme conmigo misma. La obra tiene que ver con dejar los prejuicios afuera, y es un poco eso lo que quiero transmitir, es la primera vez que una trans hace de una mujer en una comedia musical, porque yo acá soy una peluquera que tiene hijos y todo.

-¿Tu personaje es como el de la película?

-Sí, mi personaje interactúa con Elle, el personaje de Laurita. Las dos nos ayudamos mutuamente, ella entra a la peluquería para hacerse morocha, porque ella dice no la toman en cuenta porque es rubia y yo le explico que ella tiene que ser rubia, y es ahí cuando ella me enseña cómo levantarme a un caballero. Juntas hacemos el típico pasito famoso, en el que tiran algo al suelo y después lo levantan. Ella me ayuda a conocer el amor de mi vida, con el cual tengo tres hijos. Entonces las dos nos maternamos mutuamente.

-¿Cómo se lleva el elenco?

-Muy bien, es un elenco bárbaro, todos muy profesionales, armamos una obra de Broadway en tiempo récord, con todo lo que eso implica, no se puede cambiar letra, no se puede cambiar los tonos de la partitura original. Fue todo un desafío.

I.F

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