@Perez_daro

Criada en familia trabajadora, para la periodista Fernanda Carbonell no fue fácil llegar a donde está. Quizás por esa conciencia del esfuerzo dice "no puedo quejarme", aunque ella se refiera a la cantidad de trabajo que tiene en medio de la difícil situación del país. Con una rutina que arranca de madrugada en radio Rivadavia en "Todos juntos", con Fernando Carnota, y luego en turno vespertino en "Fantino a la tarde", Fernanda habla con DiarioShow.com de su difícil vida y su actualidad.

-¿Cómo llegaste hasta acá?

-Cuando terminé el colegio me anoté en el ISER, pero era muy difícil y entonces me anoté en varias escuelas de locución. ¡Al final entré en todas! Empecé a trabajar en radio Mitre, donde conocí muchos amigos. Una satisfacción es que ahí conocí a Fernando, que después de muchos años me llamó para trabajar con él en Rivadavia. Me costó conseguir trabajo. Después dejé mi vocación unos diez años y volví con trabajo en El Trece.

-¿Por qué esa década perdida?

-Varias cosas juntas. Se enfermó mi papá, y yo también laburaba con él en una fábrica, además me había casado, quedé embarazada y tomé la errónea decisión de dejar mi profesión. Un día empecé terapia, por un determinado problema, y salió a la luz que yo había dejado mi profesión, lo que tanto amaba. Y quería retomarla. Así fue como arranqué de nuevo, en el 99, en Canal 13. Este año comenzó con todo, trabajando en Rivadavia y después Fantino me llamó para América; se podría decir que la pandemia vino con trabajo para mí.

-¿Fue fácil volver al ruedo?

-Es un oficio y un estilo de vida, y para llevarla adelante tenés que tener una pareja gamba. Yo tengo un marido que es un sol y se banca que suene el celular a las 4 de la madrugada.

-¿Cambian hábitos con esos horarios?

-A la tarde llego muerta de hambre y, como estoy a dieta, porque siempre estoy a dieta, no almuerzo ni meriendo, pero directamente ceno y temprano. Después me voy a dormir siempre informada. Sólo los fines de semana trato de desconectar de las redes y la información. No quiero ni ver la tele.

-Tenés dos hijos. ¿Qué clase de madre creés que sos?

-Soy bastante gamba, he sido muy copada y presente, porque el padre nunca ayudó mucho. Todavía estoy muy pendiente de ellos, aunque ya son grandes. Siempre serán mis chicos, a pesar de que sean adultos. Igualmente, creo que ahora las edades son otras. Los veintipico de ahora no son iguales a los míos, yo a esa edad ya me había casado, me había comprado una casa y ahorrado guita. Es raro encontrar alguien de esa edad que haga la vida que yo tenía.

-¿Un consejo que darías a los veinteañeros?

-Darle valor al tiempo. A los 30 no parece, pero después de los 45 entendés otras cosas, no hay que perder el tiempo. La vida es un relojito de arena y a los 50 ya ves que cayó más arena de la que tenés. Hay que valorar el tiempo con los afectos.

PING PONG

-¿CÓMO TE DEFINIRÍAS EN POCAS
PALABRAS?

-Una mina honesta.

-¿TU MEJOR VIRTUD?

-Mi sentido del humor. Mi analista me dijo que
me ha salvado el buen humor.

-¿TU PEOR DEFECTO?

-La falta de constancia.

-ALGO QUE TE PONGA DE BUEN HUMOR.

-Que me mimen.

-¿Y DE MAL HUMOR?

-La injusticia.

-¿CUÁL ES LA MAYOR INJUSTICIA?

-El maltrato a los más débiles, no lo tolero.

-¿UN EJEMPLO A SEGUIR?

-El de mis abuelos, eran gente laburadora.

-¿UN TALENTO OCULTO?

-Cocinar.

-¿CON QUÉ TE LUCÍS?

-Pastel de papas.

-COMIDA Y BEBIDA FAVORITAS.

-Pizza y un buen vino.

-UN APODO.

-Casi todos me dicen “Carbo”.

-UN MIEDO.

-Al deterioro cognitivo de los años.

-UNA PELÍCULA FAVORITA.

-”Cuando Harry conoció a Sally”

-¿Y UNA SERIE?

-”Vivir sin permiso”.

-UN OBJETO.

-Mis libros y mis aros.

-UN LIBRO FAVORITO.

-”El arte de la guerra” de Sun Tzu.

-UNAS VACACIONES PERFECTAS.

-En Europa con mi marido y mis dos hijos ya
grandes.

-¿QUÉ ES PRIMORDIAL EN UNA PAREJA
PARA VOS?

-La inteligencia, el humor y el compañerismo.

-ALGO EN LO QUE CONFÍES CIEGAMENTE.

-En mi primera impresión, soy bastante
perceptiva.