Julio Lagos recuerda a Antonio Carrizo

EXCLUSIVO. “Tony siempre fue un ejemplo superador en todo sentido”, sostuvo el periodista en diálogo con DiarioShow al recordar a su colega. Una charla emotiva sobre el gran colega que ya no está.

@RFilighera

Con su habitual pátina de sensibilidad y melancolía, Julio Lagos -soporte fundamental en la trasnoche de Radio Rivadavia por estos días- evocó a Antonio Carrizo con estos términos: “Antonio Carrizo fue un maestro y lo fue, precisamente, porque no se propuso serlo. Carrizo fue el número uno, el más grande, en una actividad donde recorrieron personajes notables: tenemos a Cacho Fontana y a Hugo Guerrero Marthineitz como modelos insoslayables. Los locutores de mi generación miramos a esos grandes personajes que nos han señalado el camino y en esa dimensión aparece Antonio Carrizo, un ejemplo superador. Carrizo era extraordinario como locutor, como amigo, como persona; era radiante, era luminoso, era inagotable y era popular, en el mejor sentido de la palabra. No incurría en lo populachero y se trataba de alguien culto en el mejor sentido, no era un cursi intelectualoide"

Y continúa: "Antonio Carrizo fue en la radio una bisagra de dos épocas en las que él fue número uno: porque fue número uno en Radio El Mundo, la clásica y emblemática emisora de Maipú 555, y después fue número uno en Radio Rivadavia, que encarnó un estilo diametralmente opuesto en comparación con la otra emisora. En Radio El Mundo, Antonio Carrizo fue quien marcó la ruptura, ya que cuando todo era formal y casi reglamentado, existían lo que se denominaba las continuidades, donde todo estaba escrito; aquello de “Señoras y señores, buenas noches, aquí estamos juntos otra vez para compartir una noche de música”, formaba parte de una estructura puntualmente organizada, en consecuencia, no se daba lugar a la improvisación y tampoco, por otra parte, existía la capacitación en aquella época como para que alguien se largase a hablar sin papeles, como se decía en ese entonces".

"Hasta que apareció un muchacho que hablaba sin papeles: el flaco ese que había venido de General Villegas y que entre kiosco y kiosco, a lo que se llamaba la reseña del aviso que se podía hacer entre las cinco y las siete de la tarde, él iba al café de la esquina a leer. Alguna vez me dijo que algunos muchachos lo veían leyendo y tomaban dicha situación con un tono de burla. ‘Ahí está ese, siempre leyendo...’, y Antonio reflexionaba de esta manera: ‘Pobres, no sabían que yo me estaba capacitando para cuando llegara la oportunidad’. Y la oportunidad se hizo presente cuando en Radio El Mundo llegó el momento en donde se debía hacer gala de la capacidad de improvisación; la oportunidad, entonces, recayó en el Flaco, ‘ese que puede hablar sin papeles’, decían sus compañeros de labor. Y ese fue Carrizo en Radio El Mundo" detalló.

Julio Lagos recuerda a Antonio Carrizo

"Y después pasó a Rivadavia en un programa que se emitía al mediodía y que fue ‘La vida y el canto’, donde él aplicaba todo su conocimiento y experiencia, toda su lectura, toda su calle y toda su noche en el contacto con un público masivo. Ese fue Carrizo, Antonio; el que nos decía: ‘Preocupate en una radio cuando veas que se hacen más oficinas que estudios’. Carrizo, el número uno, hoy tengo el honor de estar trabajando en ese mismo estudio que estuvo él y no puedo evitar una enorme emoción y una gran deuda de gratitud en mi corazón”.

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