ENTREVISTAS

Franco Torchia: "Me costó años ponerle palabras a lo que me sucedió"

EXCLUSIVO. Sobreviviente de un pasado difícil, hoy brilla como conductor y periodista con un estilo muy personal. En diálogo con DiarioShow.com, comparte su mirada crítica hacia la tevé actual.

@VivianaRomano

"Estoy muy bien, muy bien", comienza definiendo su presente Franco Torchia. "Acabo de publicar mi primer libro de ficción, ‘Te arrancan la cabeza’, y estoy recogiendo grandes devoluciones", explica con serenidad y orgullo.

En el plano laboral, participa del programa de Maju Lozano, "Todas las tardes" y conduce "Flechazo, amor oculto" con Darío Lopilato, también en la pantalla de Canal 9. "Mi sensación es de gratitud absoluta, me siento agradecido, comprometido y concentrado, diría". En radio, los oyentes lo escuchan los sábados a la medianoche en "No se puede vivir del amor", un ciclo que está cumpliendo una década y concluye a fin de año, en radio de la Ciudad.

 

-Siempre tuviste varios trabajos a la vez ¿es por una necesidad económica, o por el placer que te ofrece esa dinámica?

-Creo que es una mezcla de todo lo que planteaste, es una suma de factores, y además voy a contar algo que es la pura verdad. Soy hijo de un inmigrante italiano, mi padre llegó al país en 1951, yo tengo 46 y debo decir que crecí mis padres contándome que se habían muerto de hambre durante la infancia en Italia, sin tener nada para comer, compartían casa y cama con sus hermanos. Para mí, eso ha sido muy importante y formador, y derivó en que fuera muy trabajador porque creo me puedo morir de hambre en cualquier momento.

Franco Torchia: "Me costó años ponerle palabras a lo que me sucedió"
Acompaña a Maju Lozano en "Todas las tardes" por El Nueve.

-¿Está esa fantasía de volver a ser pobres en las personas que vinieron ‘de abajo’?

-En mi caso, mi padre llegó aquí, trabajó y nunca nos faltó comida, pero hay cantidad de historias que pueden remitir a tu pregunta. De todas maneras, he llegado a trabajar más que en este presente.

-¿Ahorrás, te das gustos, viajás, tenés un auto de alta gama?

-(Se ríe) Nada de eso. Estamos viviendo un tiempo muy complicado en que, aún teniendo muchos trabajos, la situación no puede ser holgada. Tengo todas mis necesidades cubiertas, podría hacer un viaje, pero soy papá de Teresa, de 13 años, ella está ingresando a la adolescencia y la acompaño en todo, inclusive financieramente. Repito, no sufro ninguna necesidad, pero tampoco tengo una vida fastuosa; tengo una casa, un auto, y en esta actualidad del país soy un privilegiado.

"Soy papá de Teresa, de 13 años, ella está ingresando a la adolescencia y la acompaño en todo"

-Mucha gente cree que por estar en los medios se gana fortunas ¿no?

-En radio soy conductor desde hace varios años, pero en la televisión, nunca tuve grandes honorarios como panelista. Todo el mundo sabe que hay una diferencia entre un panelista y un conductor. Hoy, en ‘Flechazo...’ tengo una participación especial, más cerca del honorario de un conductor.

Franco Torchia: "Me costó años ponerle palabras a lo que me sucedió"
Participa además en el programa "Flechazo", de Darío Lopilato.

Salir fortalecido

Hace tiempo Torchia reveló haber sido abusado sexualmente siendo chico, pero el camino hasta superar y procesar aquella agresión fue largo.

-Cuando creciste ¿pudiste contarle a tu padre que fuiste abusado sexualmente?

-A papá no se lo conté en la cara nunca. Eso me sucedió en mi infancia y la primera vez que me sucedió se lo conté a mi madre, la segunda vez a ninguno de los dos. Pero en 2015 escribí una crónica especial en el diario Clarín y lo relaté. Tardé treinta años en poder decirlo y darme cuenta de lo que me había pasado, poder reconocer que por más juego o confusión que hubiese habido, yo había sido abusado. Tampoco tengo una relación muy frontal con mis padres, hoy son personas mayores, hace muchísimo tiempo que no vivo con ellos, residen en La Plata, y obviamente se enteraron por esa crónica.

-¿Qué hizo tu madre al enterarse?

-Me conectó con una prima psicopedagoga que trabajaba en el gabinete de una escuela pública de Ensenada y me recuerdo a mí mismo escondido detrás de un sillón, avergonzado porque además, esa prima de mi madre no era psicóloga... Fue una experiencia sumamente dolorosa y traumática. Esto no quiere decir que yo haya vivido completamente presionado por ese recuerdo porque la verdad es que no es así. Pero me costó muchísimos años ponerle palabras a lo que me sucedió y comenzar a investigar qué había hecho el abuso en mí, qué había hecho en mi sexualidad, en mí como persona, en mi relación con los demás y con los trabajos. Fue arduo.

"Tuve que comenzar a investigar qué había hecho el abuso en mí, en mi sexualidad, en mí como persona, en mi relación con los demás y con los trabajos"

-¿Cuál es la historia de Teresa, tu hija?

-Fui compañero del secundario de la madre de mi hija, estudiábamos en el Colegio Nacional de La Plata, nos conocimos en primer año, es decir que conocí a la madre de Teresa a la misma edad que hoy tiene Teresa, en 1990. Nunca fui su novio en la escuela secundaria, pero muchos años después un día de casualidad la cruzo ya en Buenos Aires. Hago un paréntesis y te cuento que yo venía de separarme de otra novia de la cual estuve muy enamorado, convivimos durante tres años y estaba dolido por esa ruptura. Estaba con una gran debilidad y al reencontrarme con la mamá de Teresa empezamos a estar juntos un tiempo. Era una relación cargada de afecto e ingredientes en ese vínculo muy valiosos, pero tampoco podía continuar, por eso, cuando confirmamos que el embarazo era tal, prácticamente ahí dejamos de estar juntos. Convivimos bajo el mismo techo y al tiempo cada uno se fue a vivir a otro lugar. El resto es historia...

-Volvamos al presente. ¿Finalmente, te casaste con Tomás?

-Casado formalmente hace ocho, de novios, nueve. Mucho tiempo, es un récord en mi vida.

-¿Siguen enamorados como al principio?

-Yo estoy muy enamorado y sé que Tomás, también. Me puedo estar equivocando, pero no lo creo. Tomás es una persona que me gusta como el primer día, lo deseo, lo amo y jamás imaginé que me iba a pasar algo así.

Franco Torchia: "Me costó años ponerle palabras a lo que me sucedió"
Está casado con el escritor Tomás Balmaceda.

-¿Cómo se complementan en lo cotidiano, en las tareas de la casa, por ejemplo?

-En este momento estamos los dos con mucho trabajo, a casa viene una persona dos veces por semana a limpiar profundo. Cocino poco, lo básico y cuando se mete en la cocina Tomás, lo hace re bien. Me gusta limpiar y ordenar, lavar la ropa y me hago cargo de los arreglos que hay que hacer en la casa. Ahhh, lavo los platos y tiendo la cama, además está mi hija que va y viene, no tiene días fijos y, si bien es una adolescente ordenada, por momentos es descuidada.

Ojo crítico

-Mirtha Legrand ya firmó para volver a la tele. ¿Qué opinas?

-Estuve en su programa en varias ocasiones, hace mucho tiempo que no la veo y cuando la vi me impactó porque se apaga la cámara y ella, de algún modo, también. Hay algo de la cámara encendida que hace que esté encendida y eso siempre me llamó la atención. No quiero decir que se apaga la cámara y se muere, digo que entra en otra sintonía mucho más parsimoniosa. Yo también me pregunto por qué vuelve, es más, a su edad, yo no lo haría. Pero destaco que estamos ante una conductora extraordinaria con la que tuve algunas diferencias, nunca graves.

"Me pregunto por qué vuelve Mirtha, es más, a su edad, yo no lo haría. Pero destaco que estamos ante una conductora extraordinaria"

-¿Nunca te hizo una pregunta incómoda?

-No me la hizo al aire, pero me la hizo en un corte publicitario, y me dolió. En el último corte fue, era como si se hubiera contenido sabiendo que el programa estaba por terminar; se sacó las ganas y me dice ‘Torchia, tu hija no te dice no te dice, ay papá vos sos gay’, como una especie de recriminación o manifestación de asco. Igual, me invitó dos veces más y fui. Mirtha es un caso único en el mundo.

Series, informativos y realities

Hombre de televisión, Franco cuenta que a la hora de elegir qué ver, “consumo programas periodísticos y de muchos canales, no podría decir uno especial. Es más, siempre pongo la televisión a fondo tipo como si fuera la radio y me voy informando con todos los canales de noticias, no dejo de ver ninguno. No estuve consumiendo realities, pero cuando Tomás (Balmaceda), que es filósofo, fue convocado especialmente para el debate de “El hotel de los famosos", un poco vi el programa”.

 

Franco Torchia: "Me costó años ponerle palabras a lo que me sucedió"
Miró "solo un poco" de "El Hotel de los famosos".

El conductor agrega “creo que miro tele como la mayoría de las personas, bastante fragmentada porque compartimos con las nuevas plataformas. También me gusta mucho el cine clásico europeo. Veo series, algunas me hartan, otras me atraen... Me gustó mucho una serie que pasó sin pena ni gloria, que tiene un nombre difícil, pero lo voy a traducir al español: 'El tren subterráneo'. Remite a los períodos de esclavitud en Estados Unidos, a la población negra que circulaba por una especie de túnel que los llevaba a la supervivencia; después miro un poco de todo, incluso, algunas cosas que no me gustan nada, pero debo hacerlo por trabajo para estar informado y actualizado".

-¿Te hartó el tema Wanda Nara?

-(Se ríe) Por suerte en el programa de Maju no hablamos mucho de eso y eso sinceramente me pone bien, ya que no me obliga a estar del todo actualizado. Ahora, yo destacaría lo siguiente de Wanda: ella es lo único en nuestro país parecido a esas figuras mediáticas internacionales al estilo del clan Kardashian y otros tantos ejemplos que podemos dar que forman parte de la industria del entretenimiento.

Franco Torchia: "Me costó años ponerle palabras a lo que me sucedió"
Para Torchia, Wanda Nara es como una Kardashian argentina.

Y cerró: "Con esto no la estoy elogiando, pero ocupa un lugar que sin ella estaría vacante en nuestro país. Es el lugar de la estrella mediática. A mí, me desinteresa profundamente; hace poco salió una foto saliendo del mar que fue muy criticada y su respuesta fue destacable; pero hay otras cosas que hace y no están tan buenas. Vende un estilo de vida inaccesible, es decir, se hace la copada con la cuestión del cuerpo, pero lo demás, como el lujo, es innecesario. Ella hace un combo de la fórmula del éxito. Hay un mensaje contradictorio en ese sentido".

V.R.

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