ENTREVISTAS

María Valenzuela: "Tengo más éxitos que fracasos, pero a veces la tevé puede ser ingrata"

EXCLUSIVO. Luego de superar malos momentos de salud, María Valenzuela volvió a sonreír y a trabajar. En diálogo con DiarioShow.com repasa sus comienzos artísticos, la relación con su hija Malena, el caso Darthés y mucho más.

@VivianaRomano

Recuperada de algunos problemas que le impedían tragar alimentos, y de muy buen ánimo porque volvió a trabajar y en lo físico aumentó unos kilitos, María Valenzuela se muestra dispuesta al diálogo y a ninguna pregunta responde como para "sacársela de encima".

Se compromete y no tiene filtro a la hora de recordar su pasado, inclusive momentos difíciles, y celebra su presente que la encuentra protagonizando la comedia "100 metros cuadrados: El inconveniente", junto a Sabrina Carballo y Nicolás Maiques bajo la dirección de Manuel González Gil.

 

 

"Estamos en plena gira hasta principios de noviembre; pero es una obra a la que quiero mucho, te diría que es uno de los textos más lindos que he leído en mi vida, tiene mucho humor y me vino bien, en lo particular, lo necesitaba. Mi psiquis me pedía hacer comedia y juro que es alucinante porque además tiene su momento reflexivo con un lindo mensaje para el público donde hablamos de que la vida es hoy, el presente, ni el pasado ni el futuro. Es una frase que la decimos muchas veces y en general no la ponemos en práctica" cuenta.

María Valenzuela: "Tengo más éxitos que fracasos, pero a veces la tevé puede ser ingrata"
Está de gira con "100 metros cuadrados: el incoveniente".

-¿Para vos la vida es hoy, con la carga del pasado y sus alegrías?

-Soy un "espécimen" raro, estoy un poco en el pasado, vuelo, voy al futuro y después regreso al presente para disfrutar los afectos, los amigos, la familia y también disfrutar el tiempo para mí, ir al médico y otras tantas cosas más. El hecho de no hacer televisión por decisión propia hace que disponga de más horas para mí. Digamos que, entre la tele y el resto, me quedo con el teatro. Más allá del feedback con el público que va y viene, escucharlos reír es una caricia al alma.

-¿Cuándo tomaste la decisión de no hacer televisión?

-No me venían llamando porque se abrieron otras plataformas y en los canales de aire no hay nada de ficción, salvo las novelas turcas que por algo tienen tanto éxito. En este país no hay culebrones para ofrecerle a la gente, ni teleteatros como los de Alberto Migré, algo costumbrista ni nada, por eso las turcas funcionan tan bien, son grandes culebrones que eligen las señoras que están a la tarde en su casa.

"En este país no hay culebrones para ofrecerle a la gente, ni teleteatros como los de Alberto Migré, algo costumbrista ni nada, por eso las turcas funcionan tan bien"

-¿Tal vez ya no te dieron ganas de estar tantas horas fuera de tu casa?

-Sí, es lo que decidí, no quería dormir ni almorzar en un camarín estudiando letra, esperando para grabar una escena, sentía que la vida se me iba como agua entre los dedos; lo hice durante muchos años, de modo que volvería a la tele si es por una participación de pocos capítulos, con continuidad, no quiero hacer más.

La preferida

-¿Fuiste una de las actrices mimadas de Abel Santa Cruz?

-Sí, y después fui una de las preferidas de Alberto Migré luego de hacer "Piel naranja". Después había otras, como Marilina Ross, pero conmigo siempre tuvo una muy buena relación, siempre respondí a lo que me pedía en los trabajos.

-¿Recordás el primer protagónico en "Pablo en nuestra piel", con Arturo Puig?

-Antes de esa tira y durante tres meses del verano hice un ciclo que se llamaba "El tema es el amor", eran unitarios, empezaban y terminaban. Te juro que la rompimos con el rating y a partir de ahí creyeron en mí por eso llega "Pablo...". Otro éxito fue "La cuñada", "El infiel", "Con pecado concebidas", "Estación Retiro" y en El trece, "Como pan caliente".

María Valenzuela: "Tengo más éxitos que fracasos, pero a veces la tevé puede ser ingrata"
Junto a Arturo Puig, con "Pablo en nuestra piel".

-¿Cuántos puntos de rating hacían en ese entonces?

-¡Más de 35! Ahora el rating se divide con otras plataformas, les quita audiencia a los canales de aire porque el encendido es más bajo. La verdad, tengo más éxitos que fracasos, me siento bendecida en ese sentido, igual, todo fue a fuerza de laburo.

-¿Esos buenos años te permitieron hacerte "un colchón" de ahorro?

-En aquella época no se pagaba como se paga ahora a los protagonistas, era muchísimo menos dinero. Vivía bien, y nada más. Es como los jugadores de fútbol, antes no se pagaban tanto los pases.

-Estuviste en la tercera edición de "Bailando por un sueño", ¿fue por placer o por dinero?

-Por las dos cosas, de otra forma no se puede vivir, estoy jubilada con el mínimo y con eso no hago absolutamente nada. Cuando hice el "Bailando..." no era un reality además. Lo hice cuando cumplían sueños y bailé para una chica que necesitaba un cambio de médula, quería hacer algo por la salud, tras el ACV que sufrió Malena. Quiero aclarar que yo sabía que no iba a pasar papelones en la pista porque estudié cinco años en el teatro Colón, tengo una base clásica y superé mis expectativas con otros ritmos como milonga o música ritmo.

-¿Adrián Suar te cerró las puertas de Pol-ka?

-Sí. Me cerró las puertas porque dije la verdad, simplemente por eso. Creo que él está ofendido por haber dicho la verdad, no mi verdad; y yo no estoy ofendida, estoy dolida, sentí un destrato en todas las oportunidades que trabajé en Pol-ka. Di lo que tenía y mucho más, sin embargo, esto no se valoró a la hora de arreglar otro contrato y todo seguía igual como si fuera una actriz de reparto de lujo. Lo último que hice fue "Son de Fierro". Primero grabé "Campeones", después "Primicias" y dos capítulos de "Mujeres Asesinas". A veces la televisión es ingrata, pero crecí en la tele al mismo tiempo.

"Creo que Suar está ofendido por haber dicho la verdad, no mi verdad; y yo no estoy ofendida, estoy dolida, sentí un destrato en todas las oportunidades que trabajé en Pol-ka"

-Tu última ficción fue en "Dulce amor", donde eras la mamá de Calu Rivero. ¿Cómo viviste todo lo que sucedió después con el tema Darthés?

-Eso siempre va a seguir vigente hasta que se haga justicia. Cuando grabábamos quise hablar con este señor, el nombre no lo voy a decir, y también con la producción, pero en la tercera charla que tuve con Calu en mi camarín, me dijo: 'decidí irme del programa. Lo hablé con mi psicólogo y me voy a Estados Unidos'. Me ató las manos en el sentido de poder denunciarlo, igual en ese momento no era frecuente que se denunciaran ese tipo de cosas y yo también podía correr el riesgo de que me echaran por plantear esa situación. Me la iba a jugar, pero decidió irse.

María Valenzuela: "Tengo más éxitos que fracasos, pero a veces la tevé puede ser ingrata"
En "Dulce amor" forjó una buena relación con Calu Rivero.

-En 2014 cuando grabaste la tira estabas tan delgada como ahora, ¿por qué?

-Pichuqui (Mendizábal) estaba enfermo, lo internamos, me interné con él para cuidarlo hasta que falleció. Fue una etapa difícil, muchos sentimientos, muchas emociones, había bronca, impotencia y todo eso me carcomía. Soy una persona que siente mucho con el corazón, y al mismo tiempo soy una persona con la psiquis muy mental. Ahora, como estuve la última vez por la mala praxis, nunca jamás. Nunca -repite- llegué a pesar 35 kilos, ni cuando murió Pichuqui, aunque después de mis tres embarazos quedé con una contextura más bien delgada. Pero estoy mucho mejor, aumenté más de diez kilos desde que puedo masticar.

 

 

-¿Te gustaría ser abuela?

-Sí, por ahora tengo tres nietos perrunos y dos gatunos.

-Vivís con Malena, tu hija, ¿se adaptan bien?

-Perfectamente, tenemos un vínculo más allá de madre e hija muy bueno. Es una compañía para mí y no estoy tan sola, aunque elijo mi soledad, pero ella me hace bien.

-¿Volviste a tener amores, pasajeros o formales?

-Amores, no. Quizás hubo alguno por un ratito, pero fue un ratito tan corto que ya ni me acuerdo. También tengo claro de que no volvería a convivir, si vuelvo a formar pareja sería con cama afuera. Es difícil convivir con uno mismo, imaginate con otra persona, además tengo 66 años, mis mañas, mis cosas, no me gusta que me apuren, que me impongan cosas y soy medio cabrona, como casi todos los geminianos. Soy como adolescente y terminaré muriendo adolescente.

V.R

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