Moria Casán: "Tengo una energía especial y se la transmito a la gente"
EXCLUSIVO. Espléndida finaliza el año con el sabor de estar haciendo lo que le agrada en teatro y en televisión. “La One” ama sin egos lejos de las críticas y envidias.
@Rfilighera
Vital y activa. Generadora de proyectos en multiplicidad. A los 79 años Moria Casán experimenta, probablemente, la etapa más creativa de su trayectoria. Y a los pruebas nos remitimos: transita por igual teatro, televisión, streaming, miniserie y cine. ¿Tiene alguna fórmula en especial? La emblemática artista se lo cuenta a “Crónica” con detalles.
-¿Cómo te organizas con tu vuelta a la tevé en horario matutino?
-Soy especialista en disciplinar mi vida al estilo de un general prusiano. Tengo la suerte de hacer teatro y que finalice la función a las 21. Nunca he vivido esta circunstancia. Llegó a casa a las 22 y a la madrugada me acuesto. Duermo tranquila cinco o seis horas y me levantó sin despertador. Me viene a buscar un coche para hacer el programa y regreso, luego, a casa. El resto del día me lo organizo de la mejor manera posible.
-¿Cómo es la preparación de la rutina de cada programa?
-La estudio cuando estoy de viaje hacia el canal. Por supuesto que tengo un panorama general de la información, no obstante, me manejo con mi impronta.
-¿Las emociones juegan de manera diferente tanto en el teatro como en la televisión?
-Las emociones, indudablemente, juegan de manera distinta. La tele es un electrodoméstico que compramos en un comercio y, en cambio, en el teatro adquirimos una entrada para poder ver al artista allí presente, sentimos su respiración y nos emocionamos como transforma su alma en pleno escenario. Ahora bien, como yo, en la teve, hago ciclos en vivo, trabajo para la gente que es la cámara. A todo esto empieza a tallar el rating y el estrés y si bien uno lo trata de evitar, estoy al tanto de todo. Por otra parte, la variedad de temas hace que tengamos un menú atractivo. Y, entiendo que he encontrado mi lugar en el mundo a nivel televisivo a la mañana. Nunca me he sentido más cómoda que a la mañana, como ahora. Yo tengo una energía especial y se la transmito a la gente. Mi objetivo es hacer algo distinto, si se instala una información fundamental, por supuesto, la cubriremos, pero, insisto, no hacemos un noticiero.
-¿En la conducción se suelen emplear recursos genuinos de la actuación?
-El traspasar la pantalla tiene que ver con el histrionismo. La gente me conoce a mi desde que era chica. Me han visto en el género revisteril, en el cine, en el teatro de texto, en la televisión. Hace más de 55 años que estoy en el espectáculo gracias al público. Entonces, lo que sale de mi es el histrionismo.
-¿Qué incidencia tiene el rating de acuerdo a tu experiencia en el redondeo final del producto a presentar cada día?
-Cuando acepté este programa no me puse a pensar en el rating. Este tema es muy bravo y en la televisión de nuestro días casi ningún programa llega a los dos dígitos. Si voy a pensar en ello entonces no puedo hacer televisión. En tanto, soy consciente de la llegada que tengo y cuando algo esta bien realizado y angelado tiene su correspondencia con el público y así sucedió.
-¿Qué nos podes adelantar de tu vuelta al cine con “Yo, Narciso”?
-Me llamó Adrián Suar a principios de año y me dijo: "No te podes negar porque este papel se hizo pensando en vos, exclusivamente". Voy a personificar a la madre de Adrián y se trata de una historia desopilante que me sedujo, nomás, al leer las primeras páginas del guion. Soy una especial mamá de tres hijos y una hija. Precisamente, la novia de Suar es Natalia Oreiro.
-¿Algún detalle de la historia?
-Adrián es cirujano plástico y Natalia es psicóloga. En ocasión de visitar a su madre se producen una serie de impensadas situaciones marcadas por el conflicto del humor. Tuve tres días de filmación en una hermosa casa que esta situada en Boulogne y entiendo que se va a estrenar en agosto del año próximo. Adrián Suar participa como actor y la dirige. Me sorprendió el oficio, el pulso y la seguridad que desplegó en cada toma. Impresionante.
-¿Qué cuadro de situación te merece la televisión de aire en la actualidad?
-Entiendo que la televisión de aire está comenzando a tener el nivel que le conocemos. Y lo hace en derredor de una suerte de reacomodamiento. En algunas casas puede no haber heladeras pero si televisión. Más allá de las plataformas y los nuevos dispositivos, la tele nunca va a morir. La tele argentina es muy buena y varios de sus formatos artísticos fueron llevados a cabo a nivel internacional.
-¿Qué pasa con la falta de ficción nacional?
-Esto se va a superar, en mayor o menor medida de manera próxima. Es necesario reacomodar algunas piezas. Y, por otra parte, muchos actores, en los tiempos que corren, para superar esta circunstancia se vuelcan hacia propuestas teatrales de gran creatividad.



