Peto Menahem: "La ficción nacional es prioritaria para el funcionamiento de la sociedad"
EXCLUSIVO. Inquieto y analítico respecto de su carrera, el actor y escritor está orgulloso de elegir sus trabajos. Coloca su energía en lo que realmente le gusta y critica cierta uniformidad en la industria actual.
@Rfilighera
Indudablemente, sus convicciones en cuanto a vocación laboral se manifestaron desde temprano en su vida. Habida cuenta de esta circunstancia fue que le dijo a sus padres siendo chico que quería formar parte de la televisión. Juego va, juego viene, lo concreto es que Peto Menahem, finalmente, se dedicó de lleno a incursionar como actor en la pantalla chica, el cine, el teatro y a sumar a su área de acción, el rol de monologuista, guionista y autor.
La comedia y el humor probablemente sean su hábitat natural, sin embargo, en el drama también encuentra una fuente de recursos para expresar sus inquietudes de artista integral. En charla con DiarioShow.com habló de todas aquellas cosas que constituyen a su actividad y los grandes interrogantes y misterios que encierra la profesión.
-Actor, guionista y director. ¿En qué rol manifestás mayor comodidad?
-Me siento más cómodo como actor que es el oficio que tengo y que más conozco, no obstante, me gusta mucho la dirección. En tanto, si bien he realizado guiones, sobre todo para la radio, estoy más cercano, como autor, a los dos libros que publiqué, uno de ellos una novela.
-Como escritor, ¿qué temas te interesan más?
-Por el momento, más allá de lo que tuve la posibilidad de publicar, por el momento, no tengo el oficio del escritor y no lo quiero tener aún. Es que no puedo escribir cualquier cosa sino que me veo impelido a escribir, puntualmente, sólo lo que me interesa. En ese sentido, te podría decir que me interesan cuestiones como la dualidad, el doble o el otro y la dificultad que tiene gran parte de la condición humana de relacionarse con su semejante y hasta con uno mismo.
-Dirigiste por zoom un ciclo que se denominó "Living Teatro". ¿Qué diferencias marcó en relación al streaming?
-Entiendo que la diferencia es que se trata de una propuesta en vivo y por única vez, sin que quedara registro. Además, otra cuestión a mi modo de ver muy interesante, es que los personajes también, estaban en un zoom ya que se encontraban en igualdad de posición con los espectadores. Cada semana se estrenaba una obra nueva y con un elenco diferente. Atractivo y movilizante
-La situación laboral del gremio actoral fue también muy perjudicada en tiempos de pandemia. ¿Qué nos podes decir al respecto?
-Nuestro gremio y me refiero también a toda la gente que forma parte de la industria del entretenimiento, ha estado muy afectada y los trabajadores de cualquier rubro, en consecuencia, la pasaron, también, muy mal. En nuestra actividad, los que pueden vivir del oficio son una cifra muy menor. Por otra parte, es también mínima la cantidad de colegas que han tenido la posibilidad de recurrir al ahorro. No tengo dudas: faltó en nuestra sociedad una acción solidaria mucho más firme y contundente.
-¿Pensás que es posible recuperar la industria de la ficción nacional?
-Por supuesto; no solamente se puede, sino que también se debe. Y con esto no estoy descubriendo nada, la función social de la ficción es fundamental. Lo han afirmado pensadores de toda índole. La ficción es una herramienta prioritaria en el funcionamiento de una sociedad y debe recuperarse con pulso firme.
-¿Por qué las latas extranjeras, con una identidad y cultura totalmente distintas, tienen tanta repercusión en nuestra audiencia?
-Deben tener algo que le debe interesar a la gente. Yo trato, en lo posible, no subestimar nunca al público. Dicho esto me parece que estamos todos muy estandarizados. Me pasa esto con las plataformas en general y con lo que se puede apreciar en la oferta generalizada. Me da la sensación que no hay demasiado lugar para las cosas diferentes, salvo en el teatro. Si te fijás en la tele, todo es juego y opinión y las ficciones, por otra parte, son también parecidas. Y si bien las plataformas han sido una especie de salvavidas en el orden económico para muchos artistas y trabajadores del espectáculo, por momentos, me apabullan. Es todo más o menos parecido. Y cuando se presentan cosas distintas, uno las agradece. Como ser, más allá que uno los vea, de policiales: ¡tenemos los huevos al plato ya!.
"Me da la sensación que no hay demasiado lugar para las cosas diferentes, salvo en el teatro"
-¿Que desafíos genera el actuar y dirigir al mismo tiempo?
-Estamos, inevitablemente, ante la presencia de una circunstancia que genera mucha responsabilidad y esfuerzo. Creo que hay que confiar mucho en el texto y por supuesto, en uno mismo, en nuestro conocimiento y en la propia intuición. Además, el respaldo que te van a brindar tus compañeros es decisivo.
-¿Cómo compusiste tu personaje de la obra "Los Bonobos"? ¿Incidió el perfil de clown?
-Desde el vamos, lo llevé a cabo confiando muchísimo en los directores Alberto Negrín y Miguel Chamé. Dos artistas de un enorme conocimiento en sus respectivos rubros. Además, contar con compañeros de elenco tan creativos, coadyuvaron, plenamente, en la conformación de mi personaje y en la labor integral del equipo. Por otra parte, a mí me sirve mucho trabajar la historia y desmenuzar cada detalle. Y es que uno se posiciona, mentalmente, en cómo podemos ayudar a la letra del autor para contarla de la mejor manera posible. Como mi personaje es un tipo no vidente, me dediqué a investigar muchísimo sobre la ceguera. Traté de jugar a anular ese sentido y cómo me comportaba en función de esto. Fui a la biblioteca para ciegos y me empapé de muchas experiencias.
-¿Que te dejó el ciclo televisivo "Padres e hijos?
-Me dejó, por sobre todas las cosas, un montón de bellas experiencias y amigos con lo que estaré relacionado de por vida. Además, coseché una gran variedad de enseñanzas, en donde se dieron cita preguntas e interrogantes que llevaron, por otra parte, dolor al alma humana. Se trata de un querido ciclo, del que estamos tramitando la posibilidad de realizar una cuarta temporada.
"No hacer cosas por inercia, sino hacerlas por alegría y emoción", dijo Peto Menahem en el final de la charla. Toda una declaración de principios que refleja la impronta de un artista en la búsqueda permanente por el hecho creativo.
R.F



