Rocío Gómez Wlosko, la revelación de "El primero de nosotros": "Benjamín Vicuña es un compañero espectacular"
EXCLUSIVO. Lleva la actuación en la sangre -es hija del Bicho Gómez- y, en diálogo con DiarioShow.com, Rocío cuenta cómo se lleva con la popularidad y la construcción de su vínculo con su papá en la exitosa ficción de Telefe.
@AnaliaCab
Es la mimada por los actores y el equipo de “El primero de nosotros”, la ficción de Telefé que ya es lo más visto de la tevé abierta casi todos los días. Y justamente por la repercusión de esta novela, Rocío Gómez Wlosko es la revelación del año en la pantalla chica.
Lleva la actuación en la sangre: es hija del Bicho Gómez, pero eso no le ayudó a conseguir el trabajo por el que ya es famosa. Nadie en la producción de la tira sabía de su filiación, por lo que Rocío hizo el casting como cualquiera -“fue un proceso prolongado” confesó ella- y luego de dos meses, supo que la habían elegido.
Tiene 24 años, pero en la telenovela interpreta a una chica adolescente que va a la secundaria. “Soy bastante más grande que mi personaje, que tiene 16. Estoy en otra etapa ya, asi es que cuando me dijeron la edad que debía interpretar, me causó gracia que la cara todavía me siga dando para eso, jaja” comienza su charla con DiarioShow.com.
Con la misma frescura de la que dotó a Uma, la hija de Santiago (Benjamín Vicuña), Rocío cuenta cómo procesa este momento de fama súbita, que viene acompañado de mucho aprendizaje.
-¿Cómo y cuándo te diste cuenta de que querías ser actriz?
-La verdad no sé si hubo un momento en especial, creo que al venir de una familia de artistas, siempre crecí con esto. De chiquita vivía yendo al teatro, a ensayos. En mi casa había mucho juego, baile, libertad. Crecí con eso. Cuando fui más grande me di cuenta que esto que tanto me gustaba también era un trabajo y mis papás vivían de eso, entonces dije “okey, si algún día tengo que trabajar, quiero trabajar de esto” y llegó el día, ja.
-¿Qué te enseñaron en tu familia sobre esta profesión?
-Casi todo lo que sé, pero más que nada, que siempre hay que pelearla y hacerse un lugar. Que nunca hay que dejar de estudiar, y que hay momentos en que te va muy bien y otros no tanto. Ser autogestivo también es importante. Mis papás, más allá de que en algún momento les vaya mejor que en otros, nunca dejan de escribir y ser autogestivos. Es lo que más admiro de ellos, estas ganas de querer hacer.
"En mi familia me enseñaron que siempre hay que pelearla y hacerse un lugar. Que nunca hay que dejar de estudiar, y que hay momentos en que te va muy bien y otros no tanto"
-¿Tenías experiencia televisiva?
-No, y la verdad es que fue algo muy hermoso. Sí en teatro independiente, también hice un par de publicidades. Entre las diferencias que noté, que son muchas, en el teatro tenés ese contacto directo con la gente que te está viendo y sabés enseguida sus reacciones, si gusta o no gusta. En la tevé no es así y la manera de actuar es distinta, al hacer algo audiovisual entran en juego también factores como qué quiso contar el director, los planos, es otro mundo, pero también muy lindo.
Haciendo un éxito
En la historia, Uma se entera que su papá padece cáncer en la cabeza y súbitamente debe pasar de ser “la hija” a ser un poco “madre”. Sin desdibujar los roles familiares, esta adolescente se pone al hombro una carga grande, y logra plasmar un vínculo con mucha ternura.
-¿La química con Benjamín Vicuña fue inmediata?
-Sí, yo creo que se logró algo muy lindo. Él es un compañero espectacular, y a mí como actriz nueva en este mundo me dio espacio y libertad para encontrar mi personaje. Entre los dos encontramos este vínculo, él es muy paternal; bueno ¡tiene un montón de hijos, jaja! sabe de esto. Fue genial trabajar con él así como con Luciano, Paola, Meme, Jorgelina, Damián, el equipo técnico, todos te hacen sentir cómoda.
"Benjamín es un compañero espectacular, y a mí como actriz nueva en este mundo me dio espacio y libertad para encontrar mi personaje"
-Al principio Uma parecía una típica adolescente rebelde que pelea con la mamá. ¿Cómo la convertiste en alguien que madura de repente?
-Fue un re desafío para mí. Como decía antes, ya pasé la etapa del colegio, tuve que remontarme a mi yo adolescente, recordar cosas y traerlas para mi personaje. Además, debí plantearme cómo contar a esta chica que tiene que crecer de golpe y afrontar problemas de adulta. Fue difícil, pero los libros ayudaron mucho. Ella con su papá es muy fuerte, pero tiene sus momentos de bajón ya que tiene que procesar todo lo que está sucediendo. Uma siente mucha responsabilidad por su padre y por que él esté bien todo el tiempo.
Nuevos paradigmas
En uno de los episodios de la novela que emiten Telefé y Paramount+, Uma le dice a un amigo de su edad: “los chicos no salen con chicas como yo” en referencia a los famosos “modelos hegemónicos de belleza”. ¿Cómo observa Rocío que esos prejuicios se presentan hoy en la vida real?
“Yo creo que de a poco las cosas van cambiando. Pero la nuestra sigue siendo una sociedad difícil para las personas gordas o que quizá tienen unos kilos de más. Están muy castigados. Ser gorda no significa necesariamente estar mal de salud; hay personas gordas re saludables y flacas que son todo lo contrario a saludable. Es algo que la sociedad de a poco va aprendiendo y está buenísimo que se empiece a dar espacio en medios de comunicación masivos a gente con cuerpos reales, más allá de gordo, flaco, alto, bajo” analiza la actriz.
"De a poco las cosas van cambiando. Pero la nuestra sigue siendo una sociedad difícil para las personas gordas o que quizá tienen unos kilos de más"
-¿Sentís que ahora podés influir o ayudar a cambiar prejuicios?
-Bueno, justamente a raíz de esa escena me empezaron a llegar mensajes de pibas que me decían “tenés razón”, “a mí me pasa”, o “no me siento bien y esto me ayuda”. Está bueno que la gente se pueda ver reflejada y todos entendamos que hay que hacer un cambio. No sé si voy a ser una “influencer” pero también me llegan mensajes muy lindos de la gente. Yo tenía miedo de qué iba a pasar con mi personaje y la historia por la distancia temporal entre grabarlo y que saliera al aire; hoy estoy más en plan de disfrutarlo.
Acerca de lo que vendrá, Rocío admite que “soy muy de vivir el momento y aprovecharlo. En principio estoy haciendo una obra, se llama 'La infinidad de las partes', en un Teatro Bar de Velasco y Scalabrini Ortiz todos los jueves de abril. Me gusta mucho el teatro y la autogestión; esta obra la hago con mis dos mejores amigos de toda la vida, y es la tercera temporada. También estoy grabando algo, más tranquilo. Pienso ir disfrutando todo lo que me pase”.
Bicho Gómez, papá orgulloso
Actualmente en pareja con Verónica Pecollo -con quien tuvo hace hace dos años y medio a su hija Renata- el Bicho Goméz disfruta de su familia ensamblada donde además de Rocío, fruto de su primer matrimonio, está Homero, de 14. Todos se llevan genial, y se les nota.
Consultado por DiarioShow.com sobre la carrera que recién empieza pero promete mucho de la mayor, Rocío, el artista cordobés contó: “Me pone muy feliz verla actuar, me gusta su personaje, lo desenvuelta que es, su naturalidad para laburar y cómo se expresa con su cara también. Bueno, obvio, soy el papá y me encanta verla”.
El Bicho recordó además que “lo que más me gusta es que ella haya cumplido su sueño. Desde muy chiquita ella quiso actuar, cantar y bailar. Iba a estudiar comedia musical, estudió teatro, fue a la universidad. De chica se disfrazaba de Caramelito y bailaba, me acompañaba a mí al teatro. Ella siempre soñó ser actriz. Ojalá tenga un largo camino”.
A.C



