"La Voz Argentina": una exnovia de Ricardo Fort reapareció en el reality de Telefe
Su presencia en el programa de talentos tomó por sorpresa a los televidentes y reavivó los escándalos que protagonizó en el pasado. Enterate más, en la nota.
“La Voz Argentina” volvió a la pantalla como la gran apuesta del canal para esta segunda mitad del año. Con la conducción de Nico Occhiato y un jurado de lujo integrado por Lali Espósito, Soledad Pastorutti, Luck Ra y el dúo Miranda!, el ciclo combina emoción, talento y espectáculo en cada gala. En ese marco, una aparición inesperada sorprendió a los televidentes: una figura del pasado mediático argentino resurgió, esta vez lejos del escándalo y cerca de la emoción.
La noche del martes 24 de junio comenzó con la presentación de Luis González, uno de los participantes que logró conmover al jurado con su interpretación. Sin embargo, el foco de atención se desvió hacia su acompañante, quien lo alentó desde el estudio con palabras cargadas de afecto: “El amor de mi vida, mi familia, mi hogar... es un gran papá y una gran artista”.
Se trataba de su esposa, Vanesa Carbone, cuya presencia generó revuelo en redes sociales. Muchos recordaron su paso por los medios, sus romances con figuras del espectáculo y su decisión de retirarse del foco mediático hace varios años.
Durante la década de los 2000, Carbone fue una figura habitual en la televisión argentina. Su nombre se vinculó a relaciones con celebridades como Ricardo Fort y Carlos Tevez, además de protagonizar recordadas polémicas televisivas, como su cruce con Marcela Tauro en “Intrusos” (América TV).
En 2007, posó como chica Playboy, consolidando su perfil de celebridad. Pero con el tiempo, eligió alejarse del espectáculo y dar un giro drástico a su vida profesional.
Desde joven sintió una fuerte atracción por el análisis de la conducta criminal. En una entrevista con Tiempo Argentino, relató que su vocación nació al ver “El silencio de los inocentes”:
“Si bien era muy chica y tenía otros intereses, esa película me despertó la curiosidad de conocer de qué se trataba eso”.
En ese entonces, la carrera de Criminología aún no existía en el país. Por eso, comenzó a estudiar Derecho y trabajó como asesora legislativa en el Congreso de la Nación. Pero a los 22 años abandonó su carrera universitaria para dedicarse al modelaje y la actuación, con participaciones en cine y televisión.
La maternidad como punto de inflexiónEl nacimiento de su hija Malú, el 21 de septiembre de 2017, marcó un antes y un después. Motivada por el deseo de volver a sus intereses iniciales, dejó su rol como panelista en programas como “Animales Sueltos” e “Infama” y decidió iniciar la carrera de Criminología, a la que luego sumó estudios en Ciencias Forenses.
Perfiladora criminal y especialista en delitos digitalesYa con su título de licenciada, se especializó en grooming y cibercrimen, dos áreas sensibles en el entorno digital. En 2019, recibió una propuesta para ser candidata a diputada, que rechazó para mantener su compromiso con una ONG apolítica.
Actualmente, dirige la división de criminología y criminalística de la Sociedad Argentina de Trastornos de la Persnalidad y Psicopatías (SATP), es docente en la Universidad Abierta Interamericana (UAI) y forma parte del Observatorio de Cibercrimen, coordinado por la fiscal Daniela Dupuy.
Carbone también publicó tres investigaciones de referencia:
- El pederasta digital (2021), que analiza los perfiles de groomers.
- El perfil criminal del groomer (2023), fruto de una investigación sobre 200 autores de grooming y más de 2.700 víctimas entre 9 y 17 años.
- Asesinos en línea, centrado en el uso de Internet por parte
En 2024 participó como expositora en Ekopart, un congreso internacional sobre seguridad informática. Durante su charla de 45 minutos, abordó temas como depredadores sexuales en línea, perfilación criminal y métodos de ataque utilizados por criminales digitales.
Una reinvención inesperadaLa aparición de Carbone en La Voz Argentina no solo generó nostalgia por su pasado mediático, sino que también dejó en evidencia su presente profesional. Su recorrido —del mundo del espectáculo al análisis criminal— revela una transformación poco frecuente y profundamente inspiradora, en un contexto donde la lucha contra los delitos digitales se vuelve cada vez más urgente.



