La opinión de Luis Ventura: Lanata y Elbita, una fiesta de pocos para muchos
TE LO DICE ÉL. El casamiento del periodista político Jorge Lanata y la abogada Elba Marcovecchio no fue una boda más, generó suspicacias y enojos entre los desplazados. Leé todo.
@LuisVenturaSoy
Fue un acontecimiento distinto, abrigado por una serie de detalles que fueron los que satisfacieron todas las expectativas que había despertado semejante romance. Algo así como el matrimonio del Rey León con la Bella Letrada en un espacio principesco que está a 85 kilómetros del Obelisco Porteño, en la provincia de Buenos Aires.
No fue un evento social más, porque el marco de los protagonistas y los famosos que se llegaron hasta El Dok de Exaltación de la Cruz movilizaron coberturas periodísticas y trasmisiones en vivo desde el lugar, con carruajes coloniales, champagnes de 24.000 pesos la botella, un cubierto de 20.000 pesos y no menos de 100 etiquetas de vinos añejos de los gustos y valores más disímiles. Era la noche de pocos para todo un país de muchos que estaban pendientes de ese momento.
Él venía de cuatro casamientos y posteriores separaciones; ella había enviudado después de acompañar hasta el último momento a su esposo anterior. Lanata la conoció en una sala de mediación en la que la doctora Marcovecchio patrocinaba a Florencia de la V, que lo denunciaba con ánimo de demandarlo. Al final hubo conciliación y flechazo a primera vista entre el showman político y la letrada fina y elegante.
"Si me querés tanto, por qué no nos casamos…" fue el desafío que terminó de convencer a Elba ante el atrevimiento de Jorge que no quiso perder tiempo. ¡Ya, y ahora! Por eso pronto fueron novios, pronto de besaron, se mimaron y decidieron que entre ellos había amor y no solo presente, sino también futuro.
La doctora Marcovecchio dejó el afamado estudio del doctor Fernando Burlando y se independizó porque quería ser la señora de Lanata. El letrado mostró sus resquemores.
Pusieron fecha y lugar y se casaron el sábado pasado con trasmisiones televisivas en vivo y toda la prensa registrando la llegada de 133 invitados, entre los que estuvieron el ex presidente de la Nación Mauricio Macri, la ex Primera Dama Juliana Awada, Eduardo Feinmann, Luis Majul, Rodolfo Barrili, Luciana Geuna, Diego Leuco… y también estuvo el cantante Chano, a quien fue a buscar hasta la clínica de rehabilitación Bárbara Lanata, la hija de Jorge, que manejó hasta Entre Rios para traerlo de su recuperación.
También estuvieron Lola, la otra hija del periodista y su ex esposa Sara Stewart, que llegó para sumar voluntades y buenos deseos a un hombre que no dejó de fumar decenas de cigarrillos, que se vistió con el smoking blanco de Humphrey Bogart en la eterna "Casablanca", y se lució también con el vestido de Gino Bogani de su esposa que lo llenó de presencia, amén de sus alianzas de oro blanco con impactantes esmeraldas a manera de cintillos entrelazados.
Se casaron Lanata y Marcovecchio y eso es cosa juzgada. Una fiesta a toda pompa con unos pocos para otros muchos. Te lo digo yo.
L.V



