La opinión de Luis Ventura: Marina Calabró se alejó de los dos
TE LO DICE ÉL. Ni con Rolando Barbano ni con Jorge Lanata. La periodista decidió cortar por lo sano luego de días realmente difíciles post entrega de los Martín Fierro de Radio, aún con dolor.
@LuisVenturaSoy
La vida pasa, el tiempo corre y los ciclos se cumplen. Después de muchas idas y vueltas, las altisonantes historias entre los premiados Marina Calabró y su ex compañero Rolando Barbano -que entremezclaron periodismo con amores y desamores, más las exitosas mañanas radiales con un averiado Jorge Lanata que entre internaciones y exigencias personales atravesó montones de purgatorios- se llegó al final de sus relaciones.
Un día o una noche, la hija de Juan Carlos Calabró decidió que la palabra era "¡Basta!". Porque su conclusión era que le iba muy bien en la vida y en su profesión para estar derramando tantas lágrimas sentidas, y en algún lugar caprichosas.
Si todo estaba tan bien ¿por qué tantos desvelos, insomnios, disgustos que no le permitían degustar los dulzores del azúcar, que terminaba siendo amargo?.
Y en una charla de sinceramientos, Marina me dijo que no podía estar sufriendo situaciones que deberían haber sido momentos de disfrute y goce, por más empeño que se pusiera. Ya cansada de ocultar sus alegrías y felicidades, la periodista y politóloga se preguntó por qué tenía que estar llorando cosas que debería celebrar.
Tanto en lo personal como en lo profesional. Y la conclusión fue rápida, básica y terminante… "Me tengo que ir". Y se fue de la radio.
Mientras tuvo su tiempo de enriquecimiento y crecimiento junto a ese grande que es Lanata, todo funcionaba, hasta que comenzaron las modificaciones de horarios el programa al aire, los tiempos acordados y los acercamientos con Barbano más allá de lo profesional confundiéndose lo personal con otros sentimientos y sensaciones y ahí empezaron las turbulencias en el alma y el corazón de Marina.
No todo lo que relucía era oro, y la radio de hoy no solo es audio porque con el advenimiento del "streaming" se empezaron a ver situaciones de un hombre y una mujer que iban y venían con sus amores; pero con millones de personas y medios que se sumaban y contaban, juzgaban y opinaban como si todos ellos formaran parte de la intimidad de Calabró y Barbano.
Hasta que llegaron la entrega de los Premios Martín Fierro. Y todos ellos ganaron y expusieron a llaga viva todo lo que les pasaba arriba del escenario, y a micrófonos abiertos. Este parece ser el último capítulo que hoy, por ahora, se cuadra y escribe. Y si algo ha pasado, quedó atrás y ahora solo es para adelante, pero cada uno por su camino. Te lo digo yo.
L.V



