A las 4 de la tarde del 20 de julio de 1989, Juan Carlos Altavista había terminado de grabar las escenas para el bar y empezaba a ensayar el sketch, "La familia" para su programa "Vamos Mingo todavía" de Canal 2, cuando sintió un dolor agudo en el costado izquierdo del pecho.

La taquicardia era parte de su vida desde hacía 20 años. Padecía una alteración en el ritmo cardíaco que él solía explicar a lo Minguito Tinguitella: "Tengo un conducto falso en el corazón, lo único falso que tengo".

Minguito Tinguitella, el personaje con el que Juan Carlos Altavista más se destacó.

Da tantas veces comparado con Cantinflas y con Chaplin, inventó un personaje único, tan imprescindible en la pantalla, que lo obligó a relegar sus sueños de actor serio. Su periodista un poco ciruja, enpilnchado con sombrero, pantuflas peludas y bufanda a cuadros, todo heredado de su padre, el tornero Juan, creó un lenguaje propio, mezcla de lunfardo y chamuyo y un código universal: el de "La Voz del Rioba". 

Juan Carlos Altavista con Diego Maradona

A diferencia de otros comediantes, Altavista en su vida privada también era un hombre feliz.  Es difícil saber si Juan Carlos hizo famoso Mingo, o si él fue el disparador de su enorme carrera. Actor desde los 16 años, tenía un futuro cinematográfico por delante, filmó 60 películas cuando lo atrapó la televisión.

Juan Carlos Altavista con Alberto Olmedo.

Juan Carlos Altavista se descompuso en el canal. No hubo tiempo para esperar la ambulancia. Sus hijos lo llevaron al Hospital Garrahan y de allí fue trasladado al Argerich donde murió. A los 60 años al eterno Minguito le falló el corazón, justo a él que se había ganado el corazón de millones de argentinos.

Juan Carlos Altavista sufría de taquicardia y falleció el 20 de julio de 1989. 

Las tragedias de los famosos: Juan Carlos Altavista

" Las Tragedias de los Famosos": todo sobre los especiales de Crónica TV