Wanda Nara y Mauro Icardi protagonizaron un escándalo en el reencuentro: "Forcejeos y gritos..."
Tras las pericias y dictámenes de la Justicia, se vieron las caras en un lujoso hotel, y todo terminó de la peor manera. ¡Mirá el video!
Wanda Nara y Mauro Icardi protagonizaron un nuevo episodio mediático relacionado con la custodia de sus hijas. Luego de más de dos meses sin que las niñas pudieran ver a su padre, la justicia dispuso que Wanda debía entregárselas para que Mauro las recogiera y pasara tiempo con ellas. El acuerdo incluía que las niñas irían al colegio y que, al final de la jornada, Icardi las recogería allí. Sin embargo, las niñas, en un gesto de afecto por sus mascotas, lograron que el colegio las dejara llevar a los animales ese día, con la intención de que estuvieran acompañadas por ellos cuando su papá las recogiera.
A pesar de este arreglo, la situación no transcurrió de manera pacífica. Según trascendió Mauro Icardi no aprobó el hecho de que las niñas llevaran a sus mascotas y reaccionó con enojo. En lugar de seguir el plan previsto, decidió llevar a las niñas al departamento de Wanda, en la zona de la calle Libertador, para dejar allí a los animales. Icardi llegó al edificio, permaneció un rato en la planta baja y luego subió al departamento, lo que derivó en una serie de tensiones entre él y Wanda.
Según Nicolás Payarola, el abogado de Wanda Nara, el encuentro se tornó violento. Icardi habría comenzado a ponerse agresivo y se habría producido un forcejeo entre ambos. Esta situación escaló cuando Icardi justificó su actitud diciendo que las mascotas, específicamente las perras, estaban en peligro por la presencia de carpinchos en la zona de Nordelta.
El incidente no solo generó un nuevo capítulo en la ya tensa relación entre Wanda Nara y Mauro Icardi, sino que también puso en evidencia las dificultades que ambos enfrentan para mantener un diálogo civilizado en torno al bienestar de sus hijas.
El abogado de Wanda, Nicolás Payarola, insistió en que su cliente buscará medidas legales para garantizar que este tipo de episodios no se repitan, argumentando que el comportamiento de Icardi no solo fue inapropiado, sino también perjudicial para el entorno familiar.
Por su parte, representantes de Icardi defendieron su postura, asegurando que su preocupación por la seguridad de las mascotas era genuina, aunque reconocieron que la forma en que manejó la situación pudo haber sido más adecuada. Este nuevo conflicto mediático reavivó el debate público sobre la custodia compartida y la importancia de priorizar el bienestar emocional de los hijos en medio de disputas familiares.



