Mavinga de "Gran Hermano" rompió en llanto tras una fuerte acusación de sus compañeros: "No voy a permitir que..."
La participante del reality de Telefe se mostró profundamente afectada por las incriminaciones que recibió y realizó un fuerte descargo en el confesionario. Enterate qué dijo, en la nota.
Con el paso de los días, la convivencia en "Gran Hermano: Generación Dorada" es cada vez más compleja y la tensión va en aumento. En ese contexto, durante la gala del domingo en la que algunos concursantes lograron salir de la placa de eliminación, Jenny Mavinga quebró en llanto tras varios cruces con sus compañeras y luego de recibir una fuerte acusación.
En los últimos días la "hermanita" de origen congoleño protagonizó algunos enfrentamientos con Cinzia Francischiello, quien lanzó comentarios racistas y los fans pidieron su expulsión. En ese clima, un nuevo conflicto estalló cuando la joven de 40 años realizó un comentario y terminó siendo interpretado de otra manera por el resto del grupo.
"La próxima no va a dormir nadie, voy a agarrar una olla y voy a hacer una huelga acá", había dicho días atrás Mavinga. Sin embargo, Solange Abraham interpretó sus palabras como una amenaza y le comunicó al resto de los participantes que la joven había insinuado que iba a golpear con una olla a quien tuviera un problema con ella, lo que hizo escalar el conflicto dentro de la casa.
Frente a esta situación, Jenny decidió ir al confesionario para hacer un fuerte descargo. "Tengo un par de compañeras que me acusan de violencia, Sol, Danelik y Cinzia, y no me gusta que la gente soberbia me venga a acusar de algo que no soy", expresó con evidente enojo.
"Por mi forma de pensar, por mi forma de cuidar, porque en toda mi vida no tuve nadie que me cuide. La única cosa que yo recibí fue golpe, golpe y golpe, y desprecio", dijo entre lágrimas. Y agregó: "La única cosa que yo aprendí en mi vida fue protegerme, cuidarme. Pero esa forma de ser, de cuidarme, a muchas acá en la casa les molesta, más a ellas tres".
Quienes cuestionan su supuesta conducta violenta dentro de la casa se apoyan en un episodio de su pasado que ella misma compartió. Según contó Mavinga, durante su infancia en el Congo sufrió situaciones de bullying en una institución religiosa y, en ese contexto, terminó reaccionando a las piñas contra quien la agredía.
"No es justo usar esto como parte del juego. Soy Mavinga, esa chica que transformó el sufrimiento y la violencia en algo bueno. Sé de dónde vengo y a dónde voy, jamás voy a ser una chica violenta", afirmó al defender su postura. Luego, concluyó: "Tengo esa personalidad porque sufrí de violencia. No voy a permitir que nadie diga lo que no soy, porque siempre voy a ser Mavinga, una mujer fuerte".


