Griselda Siciliani rompió el silencio tras su polémica separación: "No quiero..."
Luego de finalizar la grabación de la serie biográfica sobre Moria Casán, la actriz reapareció en redes y se refirió al difícil proceso personal que atraviesa tras la ruptura amorosa.
Después de quedar envuelta en uno de los escándalos más comentados de los últimos días, Griselda Siciliani eligió una estrategia clara: correrse del ruido y concentrarse en su trabajo. Tras la difusión de audios que expusieron una infidelidad de Luciano Castro y derivaron en la ruptura, la actriz reapareció públicamente con un mensaje implícito, lejos del drama y sin referencias directas a su vida privada.
El regreso de Siciliani a las redes sociales fue sobrio y calculado. No hubo reflexiones personales ni frases con doble sentido. En cambio, decidió mostrar el cierre de un ciclo laboral importante: el final de las grabaciones de la ficción biográfica inspirada en la vida de Moria Casán, proyecto que la tuvo como protagonista y que marcó una etapa intensa de su carrera reciente.
A la par, dejó ver que ya está enfocada en lo que viene. En las últimas horas compartió imágenes vinculadas a Felicidades, la nueva película que comenzó a rodar junto a Adrián Suar, con quien también mantuvo una relación en el pasado. "Primer día de rodaje. A estudiar", escribió la actriz, acompañando una postal en la que se la ve rodeada de libretos, concentrada y absorbida por el trabajo.
Esa misma línea sostuvo cuando fue interceptada por la prensa al salir de una de las jornadas finales de grabación. Frente a las consultas insistentes sobre su separación y el escándalo que la rodea desde hace semanas, Siciliani fue breve y tajante. "No hablo de mi intimidad ni opino sobre la de nadie", respondió, sin dejar margen para repreguntas.
La incomodidad se acentuó cuando los cronistas volvieron sobre el tema de Luciano Castro. Lejos de confrontar, la actriz reafirmó su decisión de no seguir alimentando la exposición. "No quiero colaborar con la expansión de eso. No quiero hablar", dijo, marcando un límite claro y sosteniéndolo sin fisuras.
Desde su entorno aseguran que Griselda siente que su vida personal fue llevada demasiado lejos y que cualquier palabra suya solo contribuiría a agrandar el conflicto. A eso se suma que, cada vez que la situación vuelve a instalarse en agenda, aparecen voces del pasado del actor que reavivan la polémica. Por ese motivo, el silencio se convirtió en su forma de protección.
La única mención indirecta sobre su estado anímico llegó por boca de Moria Casán, quien tras compartir un encuentro con la actriz deslizó que atraviesa un momento de desilusión, aunque sin perder el eje ni la energía.
Mientras el tema sigue generando repercusiones, Siciliani avanza firme en uno de los puntos más altos de su carrera: el éxito de "Envidiosa", el cierre de la serie biográfica y su regreso al cine. Por ahora, su mensaje es claro y consistente: menos palabras, más trabajo.



