Emmanuel Macron quiere que el French Touch sea patrimonio de la UNESCO: "Somos inventores de la música electrónica"
El presidente francés impulsa que el icónico estilo electrónico nacido en los noventa sea reconocido como patrimonio cultural inmaterial, emulando el caso del techno berlinés.
El French Touch es mucho más que un género: es un movimiento que redefinió la música electrónica mundial desde Francia en los años noventa. Con Daft Punk como estandarte, pero también con nombres como Justice, Air, Cassius y Laurent Garnier, el estilo francés fusionó house, funk, disco y una estética retro-futurista que lo convirtieron en un fenómeno global.
Ahora, el presidente Emmanuel Macron quiere que ese legado quede protegido para siempre. En una entrevista reciente, el mandatario afirmó: “Somos inventores de la música electrónica. Tenemos el French Touch”. Con estas declaraciones, Macron dejó claro su objetivo: seguir el camino de Alemania, que en 2024 incluyó a la cultura techno de Berlín en su lista nacional de patrimonio inmaterial, como paso previo para postularla ante la UNESCO.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) mantiene una lista de patrimonio cultural inmaterial destinada a proteger “las prácticas, representaciones, expresiones, conocimientos y habilidades que las comunidades reconocen como parte de su patrimonio cultural”. Francia ya logró incluir allí tradiciones como la cetrería o la elaboración de la baguette, y ahora busca sumar al French Touch.
La propuesta francesa no sólo apunta a homenajear a los íconos que marcaron época, sino también a reconocer a los cientos de artistas, DJs, sellos discográficos y festivales que consolidaron a Francia como epicentro del movimiento electrónico europeo. “Se trata de proteger y proyectar al futuro un aporte artístico de alcance mundial”, celebró Macron, quien destacó que Francia fue “una nación fundadora” en la creación de la música electrónica contemporánea.
De prosperar la iniciativa, sería la primera vez que un subgénero de la música electrónica se postule formalmente para convertirse en patrimonio cultural de la UNESCO, un paso que abriría un nuevo capítulo en la historia de la cultura electrónica global.




