La Diócesis de Quilmes celebró su aniversario y dio inicio a su año jubilar diocesano
Con una emotiva misa en la Catedral, se lanzó el Jubileo por los 50 años de la diócesis, camino al Tercer Sínodo Diocesano en 2026.
La Diócesis de Quilmes vivió una jornada de gran solemnidad y alegría con motivo del inicio de su Año Jubilar Diocesano, al cumplirse 49 años de su fundación. La celebración tuvo lugar en la Iglesia Catedral de Quilmes, donde el obispo local, Monseñor Carlos Tissera, presidió una misa que marcó oficialmente el comienzo del camino hacia el cincuentenario diocesano, que se celebrará en 2026 con el lema: “Iglesia de Quilmes ¡camina con la alegría del Evangelio!”
Durante la homilía, Monseñor Tissera recordó que el 19 de septiembre de 1976 fue ordenado el primer obispo de la diócesis, el Siervo de Dios Jorge Novak, una figura emblemática que dejó una profunda huella pastoral y social. “Hemos iniciado el Jubileo de los 50 años de la Diócesis de Quilmes, al cumplirse hoy el 49° aniversario de su inicio, con la ordenación episcopal de nuestro primer pastor. En este día, en 2026, se cumplirán los 50 años que celebraremos con desbordante alegría”, expresó Tissera.
El obispo no dejó de remarcar el contexto histórico del nacimiento de la diócesis, en plena dictadura militar. “Todo nacimiento tiene su cuota de dolor. En esas tinieblas se encendía una lucecita de esperanza: nacía la Diócesis de Quilmes bajo el pastoreo de un profeta de esperanza: el Padre Obispo Jorge Novak, que considero un verdadero prócer argentino del siglo XX”, subrayó con emoción.
La misa contó con la participación del obispo auxiliar Eduardo Gonzalo Redondo, el obispo emérito Luis Teodorico Stöckler, y el obispo emérito de Río Gallegos, Juan Carlos Romanín, además de sacerdotes, diáconos y miembros de las comunidades diocesanas. Entre los presentes también se destacó la asistencia del ex embajador ante la Santa Sede, Carlos Cúster, y la directora de Cultos del Municipio de Quilmes, Mariana Rodríguez.
Durante la ceremonia, el obispo entregó a representantes de cada parroquia materiales para vivir el Jubileo y preparar la Asamblea del Tercer Sínodo Diocesano, prevista para 2026. Cada comunidad recibió un cartel con el logo y lema del sínodo, la oración correspondiente y un folleto con instrumentos de trabajo sinodales.
Tissera también se dirigió personalmente al pueblo de Dios con palabras de autocrítica y agradecimiento: “Quiero pedirles perdón por lo que hice mal como obispo, por no haber estado a la altura de lo que ustedes merecen o esperan de mí. Y también darles las gracias por su comprensión, por su oración diaria y por su colaboración en la misión”.
El Jubileo diocesano se propone como un tiempo de renovación espiritual, celebración de la historia y preparación comunitaria para los próximos 50 años de camino pastoral. “Abrazamos a todos, todos, todos. En este inicio del Jubileo Diocesano, queremos celebrar los 50 años y empezar a mirar juntos hacia adelante”, concluyó el obispo.




