La FIFA se hartó de una mala costumbre de los jugadores y los sancionará con tarjeta roja en el Mundial 2026
La FIFA pondrá en marcha una nueva reglamentación a partir del escándalo de racismo entre Gianlucca Prestianni y Vinícius Júnior. Se implementará en la Copa del Mundo 2026.
El escándalo de racismo entre el argentino Gianluca Prestianni y Vinícius Jr. generó una revolución en el fútbol mundial y la UEFA se encargó de sancionar al ex Vélez por "insultos homofóbicos", dos meses después de aquel supuesto incidente. De esta manera, el ente europeo dio por confirmado que lo que había denunciado el brasileño era real y lo sancionó con seis partidos, pese a que no hubo ningún tipo de registro que confirmara las acusaciones del delantero del Real Madrid.
Esta situación confusa se originó porque el extremo argentino se tapó la boca con su camiseta al momento de proferirle los presuntos agravios al brasileño. Ante este habitual comportamiento de los futbolistas, que suelen bloquear con sus manos los diálogos que mantienen en el campo de juego, la FIFA decidió tomar cartas en el asunto y en una reunión especial de la International Football Association Board (IFAB) en Vancouver, Canadá, anunció nuevas medidas que comenzarán a tener vigencia a partir del Mundial 2026.
"A discreción del organizador de la competición, se podrá sancionar con tarjeta roja a los jugadores que se tapen la boca cuando encaren a un adversario", comunicó el máximo ente del fútbol internacional en sus redes sociales y aclaró que esto se producirá con el objetivo de combatir "conductas discriminatorias e inapropiadas".
Esta nueva reglamentación, que rápidamente fue bautizada como la "Ley Prestianni", ha generado fuertes repercusiones en las redes sociales.
Además del castigo a los jugadores que se tapen la boca para hablar con rivales, también dictaminaron que se castigue de la misma manera a los jugadores que abandonen el campo de juego a modo de protesta por decisiones arbitrales, así como a los entrenadores o integrantes de un cuerpo técnico que inciten a que los equipos tomen dicha actitud. El desencadenante de esto último fue la escandalosa final de la Copa África de Naciones entre Marruecos y Senegal. "En un principio, se declarará la derrota del equipo que provoque que se suspenda el partido", reza el comunicado.




