ROMPIÓ TODO

Maxi Salas, entre lágrimas, se despidió de Racing y jugará en River: el pase que arrasó con los códigos del fútbol

LLegó el día en el que la novela comenzó sus capítulos finales. El delantero le dijo adiós al equipo que le dio un nombre en el fútbol local para calzarse la ropa del Millo, a pedido de Marcelo Gallardo. 

Entró como un invitado de lujo porque contaba con el aval del dueño de casa. Luego, con el correr de los partidos y a fuerza de entrega y goles, ya se movía entre esas paredes como uno más. Identificación plena y mancomunión con el hincha. Pero, ahora, con su actitud culminó yéndose por la puerta de atrás e, incluso, desatando una novela de la que se hablará por mucho tiempo en el fútbol argentino.

Maxi Salas, el “Mencho” o el “Pizzero”, como lo llamaban dentro del plantel Albiceleste, se fue de Racing y por más que haya dejado una huella indeleble con la obtención de la Copa Sudamericana y la Recopa, y algunas actuaciones memorables, la mayoría de los simpatizantes lo recordarán por haberle fallado al entrenador Gustavo Costas y por haberse negado a continuar en el club cuando la nueva dirigencia encabezada por Diego Milito, había llegado a un acuerdo económico para su continuidad en la institución, incluso tras haberle otorgado una mejora salarial hace pocos meses. 

 

El delantero, compinche del goleador Maravilla Martínez dentro y fuera del campo de juego, se despidió de sus compañeros, del cuerpo técnico y de los ayudantes, y en las próximas horas ya será jugador de River, por un pedido exclusivo de Marcelo Gallardo, que rompió todo lo preacordado puertas adentro del fútbol argentino y se quedó con uno de los mejores de la temporada. 

Por estas horas, Racing verá reflejado en su cuenta bancaria los ocho millones de euros (valor de la cláusula) que el Millonario pagó por su pase y el atacante podrá encarar la revisión médica y la firma del contrato con la Banda. 

Este martes por la mañana, el futbolista se presentó en el predio de entrenamiento de la Academia y tras la práctica, se despidió de todos y se llevó sus pertenencias para Núñez, donde consideran que, a más tardar, el jueves ya podría sumarse al grupo que preside el Muñeco. 

 

Salas, visiblemente emocionado, y la despedida de los cocineros del plantel de Racing.  
Salas, visiblemente emocionado, y la despedida de los cocineros del plantel de Racing.  

Recordemos que Salas tenía su negociación encaminada con Racing y había acordado extender su vínculo hasta diciembre de 2028, mientras se iba a transformar en uno de los dos mejores pagos del grupo Albiceleste. Pero ante la lesión de Sebastián Driussi en el Mundial de Clubes, el Muñeco entró en desesperación y, fiel a su estilo, salió de compras, por lo que retomó las charlas con el punta, a quien ya había intentado convencer hace un tiempo. 

 

Sin importarle el pacto tácito entre los clubes del fútbol argentino para no ejecutarse cláusulas de rescisión entre sí, sin importarle una supuesta relación especial que adujo tener con Milito y, acorde a su forma de ser, Gallardo le hizo sonar más de una vez el teléfono a Salas, que tiró por la borda todo lo hablado con Costas y con la dirigencia y salió corriendo para ponerse la pilcha riverplatense.

Y así fue como se fueron desarrollando las cosas. A Salas no le importó nada y siguió avanzando en su próposito de vestir el ropaje del equipo del cual es hincha . Trabajó en la pretemporada de Racing en Paraguay, mientras coqueteaba cada vez más con todo River. Incluso Costas echó manó de él y fue clave en la goleada amistosa ante Olimpia de Paraguay, encuentro en el cual recibió silbidos de la gente de Racing, que, dolida, lo tendrá en el póster del campeón pero que ya lo bajó del pedestal. 

 

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