La opinión de Luis Ventura: una realidad que duele en la Casa del Teatro
TE LO DICE ÉL. Resulta inconcebible que este lugar, comandado por Linda Peretz y que les da techo, cama y alimentación a 50 actores fuera de circuito laboral y algunos diagnósticos de salud complejos, siga sin suministros de gas hace 3 meses.
@LuisVenturaSoy
Una vez más, la señora Mirtha Legrand desde su mesa incisiva de televisión es la que se constituye en la plataforma de despegue de un reclamo humanitario y popular de acción social.
Porque resulta enardecedor que la Casa del Teatro, que les da techo, cama y alimentación a 50 actores fuera de circuito laboral y algunos diagnósticos de salud complejos, siga sin suministros de gas hace 3 meses.
Y ninguna autoridad vigente hace algo para resolverlo. De ahí el insistente reclamo de "Chiquita" reclamando esa falta vital de suministro, cuando se apaga este otoño inclemente y se acerca el tremendo invierno frio y estremecedor.
Esa misma Mirtha que hace unas semanas levantó su bandera de protesta para criticar el cierre del cine Gaumont, también por el retiro de ayuda y subsidios para promover la filmación cinematográfica de nuevas películas; hoy se hace eco de los lamentos de la presidenta de La Casa del Teatro, Linda Peretz que sale a plantear las necesidades mínimas de su entidad.
Y es cuando conmueve el hecho de la falta de gas en el edificio donde esos mismos actores que encarnaron aquellas historias que alegraron, entristecieron y emocionaron a nuestro público y a multitudes extranjeras entregando cultura nacional, hoy se sienten impactados por las bajas temperaturas porque no hay gas para calentar el ambiente y cocinar sus alimentos.
Cuando alguien se acerca a la casa, haciendo foco en la salud de aquel glorioso Jorge Martínez con sus problemas de próstata e inconvenientes de salud, se choca con esta problemática que preocupa, duele y desvela.
"Cuando alguien se acerca a la casa, haciendo foco en la salud de aquel glorioso Jorge Martínez con sus problemas de próstata e inconvenientes de salud, se choca con esta problemática que preocupa, duele y desvela"
Estamos hablando de un inconveniente burocrático de gestión en la Ciudad de Buenos Aires, de un puñado de caños para reemplazar los averiados y algunos mosaicos con cemento para devolverle a esos héroes inmortales de la actuación esa tranquilidad de vivir con comodidad y bienestar, por más austero que pueda ser, pero jamás la indignidad.
Por eso nos sumamos al planteo de Mirtha Legrand y de Linda Peretz para pedir por La Casa del Teatro y la restauración del gas para calefaccionarse y cocinar con ánimo de disfrutar estos días de otoño sin miedo al próximo invierno. No perdamos la memoria ni la generosidad con nuestros actores. Te lo digo yo.
L.V



