Con Tamara Paganini en la casa, "Gran Hermano" cambió: los detalles
Según La Pavada de Diario Crónica, la mediática entró por la puerta dorada y su sola presencia modificó el cuadro de juego: fulminaron a Andrea, liberaron a Brian y preparan "La noche de los ex".
Gran sorpresa causó el regreso de Tamara Paganini a "Gran Hermano Generación Dorada", como una más de las exparticipantes del reality. Pero la historia de Tamara, de las más famosas del ciclo por haber sido de las más polémicas en su primera edición, es, como mínimo, compleja. Llegó a la final, pero su salida de la casa marcó el inicio de una relación tormentosa con la fama y la producción. Tanto, que el productor (y su excompañero) Gastón Trezeguet, salió a cruzarla. Más allá de la polémica, o quizás también gracias a ella, la entrada de "La India" en esta edición parece haberlo cambiado todo dentro del ciclo.
Según La Pavada de Diario Crónica, con Tamara Paganini en la casa de "GH" cambió. Fulminaron a Andrea cuando le gritaron "chorra" desde afuera y La Maciel, por el líder Martín, que liberó a Brian, que venía flojito. La sola presencia de Tamara movió fichas que llevaban semanas quietas. Andrea, que hasta ese momento se creía intocable, recibió un baile de realidad desde el exterior que la dejó temblando. Y Brian, que venía sin rumbo dentro del juego, encontró una chance nueva gracias a la liberación que impulsó Martín, el líder de la semana. Todo eso pasó en cuestión de horas.
Con Del Moro en la gala de nominación, irán bajando personajes. Van con "La noche de los ex" viernes y sábado, con Robertito Funes Ugarte. La conducción ya anticipó que esta semana va a ser movida: las nominaciones prometen sangre nueva, y la producción prepara un combo de ex participantes para los próximos días que incluye a Robertito, uno de los más recordados del "GH" original. Tamara, mientras tanto, ya se instaló en el centro del tablero. No hizo falta que pasaran 24 horas: ella entró y el juego se reconfiguró solo.
Minutos después de traspasar la puerta dorada, Paganini se sentó en el confesionario y largó una frase que retumbó en el estudio. "Esta es mi casa y ellos son okupas, hay que sacar a los okupas", dijo con la misma fiereza que la hizo famosa hace 25 años. El público estalló. Los participantes, adentro, todavía no dimensionan el terremoto que se les vino encima. Porque Tamara no vuelve a hacer turismo: vuelve a jugar, a nominar y a recordarles que, antes que ellos, esa casa ya fue suya. Y en "Gran Hermano", eso pesa más que cualquier estrategia.



