Thiago Medina vivió un insólito episodio con un chofer de aplicación: "Me dijo que estaba enfierrado..."
El ex "Gran Hermano" atravesó un momento inesperado cuando intentaba comprar flores para sus gemelas, Aimé y Laia, fruto de su relación con Daniela Celis. Los detalles, en la nota.
En un contexto donde la preocupación por la inseguridad forma parte del día a día, situaciones simples pueden transformarse en momentos de tensión. El miedo, la desconfianza y las experiencias previas condicionan muchas veces las reacciones, incluso en escenas cotidianas. Eso fue lo que dejó en evidencia Thiago Medina, quien vivió un episodio tan insólito como incómodo durante un viaje en auto.
El plan: una sorpresa para sus hijas
Tras su separación de Daniela Celis, Thiago mantiene un vínculo cercano con sus gemelas, Laia y Aimé, a quienes suele sorprender con pequeños detalles.
En esta ocasión, quiso repetir ese gesto y relató cómo comenzó todo: "Acabo de pasar recién un re mal momento. Bueno, como todos saben, estoy viviendo acá, cerca de mis nenas. Me pido un auto para venir acá y digo: ‘Bueno, voy a pasar por la florería a comprarle una florcita a cada una'. Y le digo al chabón del auto: ‘¿No nos podemos desviar un toque para comprar una flor para mis nenas?'".
El momento que desató el conflicto
Lo que parecía una simple parada tomó un giro inesperado. Según contó el exparticipante de "Gran Hermano", el conductor aceptó, pero al acercarse al lugar, reaccionó de manera sorpresiva: "El hombre me empieza a decir: ‘Sí, sí, que sí'. Bueno, vamos, le digo. ‘Acá, está acá', le digo. Voy a la florería al frente del cementerio, a la que compro siempre, y le digo: ‘Vamos, tenés que bajar acá en La Reja, seguís derecho'. Y de repente, frena así, pone freno de mano y baliza y me dice: ‘Mirá que estoy enfierrado'".
Intentos de calmar la situación
Ante el desconcierto, Thiago Medina intentó explicarle que no había ningún riesgo: "‘Esperá', le digo, ‘no te cag...'. Vamos a comprar unas flores para mis nenas, te estoy diciendo. No tengas miedo, vamos a esta esquina, ahí hay una estación de servicio, al frente está la florería. ‘No, que a mí ya me hicieron esa, que esto, que lo otro'. Le digo: ‘En serio'. Me agarró y me empezó a decir de todo el loquito, les juro. ¡Y solo quería ir a comprar las flores para mis nenas, loco! Solo quería eso, papucho".
Una situación cada vez más insólita
El intercambio continuó y el conductor insistía con su temor, incluso advirtiendo que estaba armado. "Me decía: ‘¿Dónde me querés llevar? Mirá que estoy armado'. Y yo: ‘Hermano, te estoy llevando a la florería'. No, que acá está todo lleno de villa, que acá no hay una florería. Vamos, que hay una florería acá adelante, dale, vamos. No, que... ‘Mirá que tengo un arma'. Me cago de risa, loco. Me vine riendo todo el camino de la florería hasta acá. Cómo el chaboncito reaccionó. Igual está bien. Está peligrosa la calle. ¡Está peligrosa! Y más con esta cara, pa".
Final con humor y reflexión
A pesar del momento incómodo, Thiago Medina logró cumplir su objetivo y comprar las flores para sus hijas. Luego, decidió tomarse la situación con humor y compartió una imagen suya con la ropa que llevaba puesta.
Sobre la foto, escribió con ironía: "Delincuente", acompañado de emojis de risa, dejando en claro que, aunque reconoce que su apariencia puede generar prejuicios, su intención siempre fue la misma.
Un gesto de amor que lo dice todo
Más allá del episodio, la historia refleja el vínculo que mantiene con sus hijas y su intención constante de estar presente en sus vidas. Incluso en medio de situaciones insólitas, Thiago Medina logra encontrarle el lado positivo.
Porque, al final, lo que comenzó como un mal momento terminó siendo otra anécdota para contar... y reírse.



